¿Qué es el puerperio?
por Alejandra Libenson
por Alejandra Libenson

Los niños pequeños, alrededor de los dos años, intentan por todos los medios mantener ciertos hábitos construidos, conocidos y cómodos que hasta ahora fueron teniendo dentro de su hogar.
El gran tema aparece cuando alguno de los papás quiere recuperar espacios propios de intimidad y no saben cómo “sacar al chico de la cama grande” que se ha instalado ahí desde que llegó a sus vidas.
Al principio, por decisión de compartir el cuarto mientras era bebé y lo requería y luego sin darse cuenta o dándosela, fueron dejando que se quede, cuando el cansancio familiar aplastaba o postergaba cualquier decisión “adulta” de padres.
“Sabemos que no está bien pero no sabemos cómo hacer para sacarlo”
“Nos puede, y cuando a la noche estamos dormidos se mete sigilosamente y ni nos damos cuenta… o si nos damos cuenta estamos tan agotados que lo dejamos”
“El papá quiere que lo saque pero yo no. Tengo miedo que me necesite y no escucharlo”
“Desde que nació nunca dormimos una noche entera cada uno en su lugar. Vamos rotando”.
Son a veces como el “anticonceptivo natural”, de estas parejas que por un motivo u otro no han podido preguntarse hasta ahora “¿qué pasa que no estamos pudiendo reencontrarnos?” o ¿qué sentimos frente a esta invasión nocturna que toleramos y sostenemos y si bien nos quejamos aun no hemos podido resolver?”
Porque todo papá y mamá sabe, tiene el conocimiento y alguna información que es bueno para el niño dormir solito en su cama, que es más higiénico, más seguro, le hace bien etc. etc. etc., pero en la práctica pese a describir con precisión las bondades de este logro siguen sosteniendo una situación que ya no es beneficiosa para nadie.
¿Qué hacer frente a esta realidad?
Primeramente poder hablar con la pareja, consensuar, negociar y tener un plan.
Esto significa que si se toma la decisión en serio de realizar un cambio al respecto habrá que poder sostenerlo en el tiempo y que no se convierta en un campo de batalla nocturno que incremente el problema y no aporte ningún cambio ni solución.
Si los papás están convencidos, funcionará.
Como describo en mi libro “Criando hijos, creando personas” en el capítulo de sueño, no hay recetas pero si estrategias y consideraciones a tener en cuenta como por ejemplo:
Anterior
| Página: |
![]() |
Anterior
| Página: