Hoy le toca al bebé: tres papillas para variar su menú
por Lic. Gabriela Lima
por Alejandra Libenson

Puede suceder que en alguna ocasión nos descuidemos y dejemos la puerta semi abierta o cerrada sin llave.
Puede suceder que no teníamos pensado acariciarnos, mimarnos y hacer el amor y esto comenzó a suceder mientras los niños dormían. Creíamos que dormían.
Puede suceder que no queramos cerrar la puerta por temor a no escucharlos si nos necesitan o les pasa algo.
Pero también puede suceder que ellos sigilosamente ingresen a nuestra habitación y sin que nos demos cuenta nos sorprendan en una situación incomoda.
¿Qué hacer? No desesperarse, y aceptar que si sucedió hay que atravesar ese momento.
¿Cómo? Con tranquilidad y con naturalidad volviendo a una situación cómoda íntima (taparse, acomodar la ropa, pedirles que se den vuelta o salgan un rato del cuarto) y buscar la forma de volverlos a su cama dándoles algunas palabras para que comprendan algo de lo que vieron y tranquilicen sus pensamientos y emociones.
Ej: Papá y mamá nos estábamos haciendo mimos porque nos queremos mucho y nos gusta estar juntos. No te escuchamos entrar. Nos gustaría que la próxima vez que quieras venir a nuestro cuarto toques la puerta y esperes a que te respondamos antes de entrar.
Intentar no enojarse, no gritar o desesperarse porque puede tornar una situación natural y normal en algo que se asemeje a una situación peligrosa o prohibida.
En general se habla que alguien sufre una situación traumática cuando esta se presenta de golpe e irrumpe, no se puede comprender, procesar o metabolizar. Cuando no encuentra palabras para ser nombrada y por ende no se comprende.
Cualquier acto puede llegar a ser traumático si se vivencia de golpe, es visualmente impactante, sin preparación previa o explicación posterior.
Más aun si hablamos de sexualidad.
Por eso, en este caso mi idea es poder transformar una situación que es sin duda incómoda que puede llegar a sentirse como un “trauma” en un hecho familiar que puede suceder alguna vez y es recomendable darle un sentido para que los hijos comprendan algo de eso que vieron.
Lo que se pueda decir. Lo que los papás puedan pasar en limpio y clarificar.
Dado que la sexualidad y el lenguaje acerca de la intimidad de los actos privados van de la mano es muy difícil hablar de ellos.
Pero si pasa…
Algunas posibles respuestas o palabras a decir.
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