Todas sabemos la tradición de parir: PUJA!
Pues un nuevo estudio que apareció este mes en The American Journal of Obstetrics & Gynecology ha comprobado que pujar no hace casi NADA, excepto causar más estrés y posibles compicaciones urinarias después del parto.
Pueden encontrar un artículo sobre ello en el NY Times (si entendéis inglés):
http://www.nytimes.com/2006/01/03/health/03chil.html
Para traducir un poco:
El director del estudio Dr. Steven L. Bloom de la University of Texas Southwestern Medical Center, dice que el estudio no indica que las mujeres no deben pujar sino que deben hacer lo que el cuerpo les pide naturalmente.
Para el estudio, los investigadores miraron los partos de más de 300 mujeres.
A la mitad se les dió comadronas que les apoyaba a respirar profundamente y empujar por 10 segundos durante una contracción. A la otra mitad se les dió comadronas que les decían que hicieran lo que sentían que era lo mejor para su cuerpo.
Las mujeres que pujaron tuvieron embarazos más cortos por sólo un promedio de 13 minutos.
No está claro en qué momento ni por qué comenzó la tradición de pujar, (un concepto que no existía en los escritos médicos previos al 1950). Posiblemente porque se pensaba que acortaría el tiempo del parto.
Se encontró que entre las mujeres que pujaban, tenían más problemas de la vejiga después del parto.
La gran pregunta es si esos 13 minutos valen la pena.
