Tengo tantos defectos que si se los cuento me pongo a llorar

, así que solamente me voy a reír de los que valen la pena, los defectos físicos generados por los embarazos.
Primero, les digo que yo soy perfecta, tengo mucho sentido común, una voluntad de hierro y un criterio propio, nunca me equivoco, así que no tengo la culpa de ninguno de mis defectos

, en realidad son producto de un complot de las madres que quedaron horrendas después de los embarazos y tienen envidia de las primerizas que podrían quedar divinas después del parto, entonces les mienten descaradamente en los siguientes puntos:
-A mí me dijeron que dar la teta adelgazaba, entonces comí como bestia durante el primer embarazo, no me importaba nada porque después los iba a bajar con la teta. ¡Vil mentira! Adelgazás con la lactancia si no aumentaste 17 kilos como yo. Además, no me avisaron que dar la teta daba hambre, así que también comí como loca durante los primeros meses del bebé, me quedaban años de teta y pensaba que después los iba a bajar. No me dijeron que había que cuidarse con la comida y hacer actividad física además de dar la teta. Tampoco me dijeron que algunos chicos se destetan solos, así que en vez de dos años el chiquitín quiso solamente uno y boicoteó mi plan de comer durante el primer año y bajar de peso en el segundo. En conclusión: mi primer defecto producto de la maternidad son 8 kilos de más.
-También me dijeron que me pusiera crema en la panza y las lolas para evitar las estrías. Gasté una fortuna en cremas. Pero no me dijeron que también había que ponerse en la cola y en los muslos (en la parte de atrás de la pierna). En conclusión: mi segundo defecto son estrías heredadas del primer embarazo en los glúteos y en las piernas. Menos mal que solamente las veo si me doy vuelta entonces a veces me olvido de que las tengo.
-También me engañó la dermatóloga (otra madre) cuando me dijo que las verruguitas que salían en el embarazo se iban solas después de la lactancia. Eso solamente resulta si dejás al pobre chico como hijo único. Si quedás embarazada de nuevo, NO FUNCIONA. Tercer defecto: pequeñísimas verruguitas que recién ahora se empiezan a caer, después de seis años, cuando estoy buscando de nuevo ¡NO PUEDE SER!
-Finalmente, mi primer parto fue natural, en el segundo embarazo me consolé pensando que todos los defectos anteriores se compensaban por el hecho de que por lo menos mis hijos no me iban a dejar cicatrices, pero el desgraciadito no quiso salir solo y tuve una cesárea. Varias madres me hablaron maravillas de sus cicatrices, casi invisibles, me ilusionaron pero claro, se hicieron las tontas y no se fijaron que con mi tipo de piel, blanca, translúcida y finita, era imposible que una cicatriz desapareciera. ¡Malas! Último defecto: después de casi dos años tengo una cicatriz que me recuerda a cada minuto que la rebeldía y testarudez de mi segundo hijo son inmodificables, porque las trae desde su primer día de vida.
Bueno, lean todo esto cuando tengan tiempo y ¡que no les pase lo mismo!
