Hola chicas! mi nombre es Gabriela, aunque no participo de los foros, los leo hace muchos años... mas de 7, cuando empece la busqueda de un embarazo que se negaba a llegar.
Durante tres años, alterne viajes a Rosario para ver al padre con tratamientos de estimulacion, monitoreos y todo eso que ya conocemos.
Al final, aca, en Santa Fe, me dijeron que no tenia mas opciones, que tenia que pasar a tratamientos de alta complejidad, en Bs. As (que me eran inaccesibles).
Ahi decidi que dejaba todo, ya me habia resignado. Pero mi mama, que queria ser abuela a cualquier precio, me saco un turno especial (hizo cola en pleno diciembre, bajo un sol insportable). Asi es, que en febrero de 2004, el padre me atiende con turno especial. Me puso el niño de madera en la panza, y me dijo "no te hagas problemas, vos vas a ser mama". Asi, en marzo, como ultima chance, visito a un medico muy conocido aca en Santa FE, quien me indica otro tratamiento, y en julio de ese año, quedo embarazada.
El embarazo no fue facil, a los pocos dias del positivo empece con perdidas, y tuve que hacer reposo absolutisimo. En setiembre (ya me habian levantado el reposo), el dia 8, se me ocurre viajar a rosario a recibir la bendicion especial que da el padre ese dia... no pude recibirla, me tuve que volver a SAnta Fe, y en el camino pense que habia perdido a mi bebe... la hemorragia era impresionante. Cuando me hicieron la ecografia, las chances de perder el embarazo era enorme... igual que el desprendimiento de placenta que se veia en el monitor!
El domingo, mi hermana viaja a Rosario, con mi foto... El padre le dio la bendicion mas o menos a las 10 de la noche... a partir de ese momento las perdidas se cortaron, y no volvi a tenerlas en todo el embarazo...
PAra mi fue un milagro, tanto la concepcion de mi hijo como lograr llevar el embarazo a termino...
Hoy mi gordo tiene casi 4 años, se llama Juan Ignacio, y si se preguntan si es por el padre, les tengo que decir sinceramente que no, porque su nombre estaba elegido aun antes de empezar a buscarlo... pero parece que era cosa del destino que fuera justamente ese el nombre que queria darle.
Puede que muchas no crean... yo solo puedo contarles esto, y me quedan muchas cosas mas, pero que para no hacerlo mas largo no puedo escribirlas ahora.
Tengan fe, si pueden conocer al padre, no pierdan la oportunidad... y no bajen los brazos... el padre Ignacio siempre dice, que "los tiempos de Dios no son los tiempos del hombre"... no desesperen, que todo llega.






