Nuevas pautas y recomendaciones para que se logre ese nexo tan anhelado, gracias al único de los sentidos que le permite al bebé conectarse desde el vientre materno con el exterior: el auditivo.
Lo maravilloso es que la música deja de ser un fin en sí mismo y se convierte en el recurso con el cuál mamá y papá abrazan, acarician, sostienen y nutren al nuevo ser, mucho antes de poder tocarlo con las manos y los labios.