Convertí tu casa en un bar y armá una barra de licuados
por Lic. Gabriela Lima
La tradición de contarles a los chicos que un señor barbudo que viaja en trineo es el que reparte los regalos de Navidad se ve, en algún momento, cuestionada por los mismo interesados. Y los padres, que incentivaron esa creencia y la disfrutaron junto a sus hijos, en algún momento se preguntan hasta cuándo deben sostenerla y si no será hora de ir abriéndoles los ojos. Por supuesto, esto también genera temor: es como el chupete, después de que se lo diste, ¿quién se lo saca?
Hasta alrededor de los 5 años los chicos todavía no distinguen entre fantasía y realidad y el pensamiento mágico es el que predomina. Por eso, el niño atribuye a los seres animados o inanimados características humanas, cree realmente que los animales o los objetos hablan y actúan como los seres humanos, cree en los personajes de los cuentos (fantasmas, hadas, monstruos, brujas, etc.) y esto es muy sano ya que la imaginación y la fantasía son muy importantes en el desarrollo del psiquismo infantil.
Alrededor de los 6 años los niños pueden comenzar a preguntarse si Papá Noel existe de verdad. Y tal vez una buena edad para sincerarnos al respecto con nuestros hijos sea alrededor de sus 7 u 8 años: a esa edad los chicos comienzan a desarrollar un tipo de pensamiento más abstracto y están mejor preparados para comprender la verdad. De hecho, muchas veces chicos van sospechando… por ejemplo ven que Papá Noel tiene los mismos zapatos que su papá, descubren los regalos debajo de la cama antes de Navidad, escuchan a algún adulto decir donde compró los regalos, etc. Y a veces llegan solos a la conclusión de que en realidad son los padres los que compran los regalos.
La verdad es que las propagandas en la televisión y en los medios gráficos no ayudan demasiado. ¿Cómo convencer a los chicos de que están destinadas exclusivamente a Papá Noel y que él se dedica a mirarlas para comparar precios y elegir el juguete de cada niño en el mundo?
Una vez que la familia decide darle a Papá Noel y a los Reyes su verdadero lugar -el de un mito, una tradición o un juego-, lo mejor es dar una explicación acorde a la edad, clara y sencilla. No hay una receta sobre cuál es la forma correcta de decirles la verdad. El modo en que esto se transmita va a depender del estilo y las creencias culturales y religiosas de cada familia en particular.
Pero más que cómo decirlo, a los padres muchas veces les preocupa cómo van a reaccionar los chicos al enfrentarse a la cruda realidad.
¿Qué pasa si los chicos reaccionan enojándose con los padres por haberles mentido?
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¡Muy buena nota! Cada etapa de la infancia tiene su parte en la Navidad. Todavía no me tocó con Leo decirle la verdad, de hecho recién estoy empezando a crear la fantasía, ya veremos cuando llegue el momento. En mi historia familiar siempre había un primo, un hermano, alguien más chico, y cuando llegaba el momento de cada uno de saber la verdad sobre Papá Noel inmediatamente se convertía en "cómplice" para mantener la fantasía en los más chiquitos. Todo se daba muy naturalmente. Un beso grande, Thelma. Mamá Pampers en PampersEntreMamas
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