¿Qué música es mejor para el bebé en la panza?
por Lic. Gabriel Federico

Muchas mujeres decidieron dedicarle un tiempo más o menos largo a la crianza de sus hijos y eso implicó alejarse del mundo del trabajo en mayor o menor medida. A la hora de pensar en volver al ruedo, hay algunas cuestiones a tener en cuenta.
Frente al embarazo, el bebé y los hijos pequeños, muchas mujeres eligen dejar de lado su trabajo para volver a insertarse en el mercado laboral cuando los chicos son más grandes. Y retomar la actividad fuera de casa en ocasiones puede ser un desafío que no se sabe cómo afrontar.
Para la licenciada Ana María Gueli Enríquez, Asesora especializada en Inserción laboral y Consultora en Recursos Humanos, las primeras dos reglas de oro son: saber muy bien por qué se quiere volver a trabajar y conocer cuáles son los talentos y habilidades que se pueden ofrecer en el mercado laboral.
“Uno de los recursos válidos al momento de la reinserción, es volver a estudiar –señala Gueli Enríquez-, porque al reinsertarse en el mercado laboral, hay cosas nuevas que deben ser aprendidas”. Así, un curso corto puede volver a “poner en carrera” a una mujer cuyos conocimientos quedaron “desactualizados” y una carrera más larga puede abrirle un nuevo panorama a alguien que no había podido o querido seguir estudios superiores. En ese caso, hay que saber que nunca es tarde para estudiar y que volver al aula y encontrar allí un espacio propio puede ser muy gratificante además de provechoso.
Una vez decidido el campo en el que se buscará trabajo, habrá que pensar qué mercado tiene y de qué forma se accede según el tipo de actividad que se vaya a desarrollar: “No es lo mismo insertarse como asistente ejecutiva que como licenciada en turismo o como profesora de lenguas extranjeras”, plantea la especialista.
“Armar una red de contactos es un paso fundamental, porque el 70 por ciento de los trabajos se encuentra a través de gente que se conoce”, asegura Gueli Enríquez y sugiere que todos los conocidos deben formar parte de esta red. “Decir que se está buscando trabajo es muy importante: tienen que saberlo los conocidos, los amigos, tu marido y tu madre deben decírselo a su círculo de amistades y debe saberlo tu médico y hasta el pediatra de tus hijos”, recomienda la licenciada.
Y para el momento de presentarse a la primera entrevista, tiene que estar armada otra red fundamental: la red de soporte: “Hay que convencer al potencial empleador de que se cuenta con una estructura familiar armada en caso de que haya algún problema –advierte Gueli Enríquez-. Es importante trasmitir que su familia la apoya en la aventura de reinsertarse y hay que contar cómo tiene armada esa red de soporte (acá hablará de titulares y suplentes respecto al cuidado de los chicos, por ejemplo)”.
Ahora, las pautas anteriores, todas importantes, pierden fuerzas si la persona no cree en sus posibilidades de éxito.
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