¿Qué es el puerperio?
por Alejandra Libenson

Esto puede acarrear inconvenientes tanto a la mamá como a su hijo. A ella, exceso de leche retenida con mayor riesgo de eventuales grietas del pezón y de mastitis. Al bebé, puede ocasionarle atragantamientos cuando la bajada de la leche es muy fuerte y también aumento de gases y cólicos sobre todo cuando toma de ambos pechos en una mamada. Hay un conjunto de medidas que previenen estos inconvenientes a la vez que gradualmente disminuyen la hiperproducción de leche, sincronizando la producción de acuerdo con las medidas y demandas del bebé.
1- Antes de amamantar, extraerse un poco de leche del pecho que se va a ofrecer, para hacer más fácil al bebé la toma de la aréola con su boca.
2- Si después de haber mamado a satisfacción de un solo pecho unos diez a veinte minutos, el bebé reclama otra vez en menos de una hora, conviene amamantarlo nuevamente con el mismo pecho.
3- Si a pesar de cumplir todas las normas presentes, la mamá nota que la producción sigue siendo excesiva, podrá tomar 200 miligramos de piridoxina (vitamina B6) tres veces al día. Esta vitamina se excreta por orina y no tiene efectos perjudiciales para la mamá ni para el bebé.
Siempre debes consultar con tu médico antes de tomar cualquier medicación.
4- Cuando la primera bajada de la leche durante la mamada es muy fuerte, el bebé puede atragantarse, y asustarse con esta sensación. Para evitar esto, conviene colocar al bebé en posición australiana para mamar. En esta posición, la mamá se recuesta sobre su espalda y coloca al bebé de manera que la boca del mismo esté sobre el pecho materno. Para evitar que la nariz del bebé se hunda en el pecho y esto le impida respirar, la mamá tendrá que sostener la nuca del bebé con el talón de su mano.
5- En lo posible, dar sólo un pecho por mamada. Esto tendría al menos tres beneficios:
Siempre debes consultar con tu médico antes de tomar cualquier medicación
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