Consejos sobre lactancia materna: dudas, complicaciones, secretos y tips de otras madres que están amamantando.

"A lo largo de nuestras vidas preservamos unos cuantos recuerdos gratos de nuestra infancia, y saber que ellos están ahí, en nuestra memoria, estimula nuestros sentidos y crea una sensación de agradable plenitud. Algunas de estas evocaciones tienen un carácter muy personal y escurridizo, se revelan tímidamente a través de pequeños detalles que solo tienen significado para nosotros, nos pertenece. Pero como adulto es posible reconocer su origen al mirar el niño muy pequeño."
La lactancia corresponde a este género de experiencias especiales que frecuentan nuestros recuerdos, porque se vincula con rasgos de nuestras primitivas experiencias afectivas. Es la razón de porqué irrumpe, en muchos de nosotros, un raudal de sensaciones tiernas cuando vemos a una madre amamantar a "su bebé". Se nos impone una observación en silencio, respetando el espacio de un acto intimo. En este momento hasta la madre múltiple necesita de privacidad para dar de mamar, prefiere ocuparse de a uno por vez, molesta cualquier intrusión. En este aspecto no encontramos diferencias con otras madres, circunstancia que toma de sorpresa al observador que espera encontrar procedimientos distintos, como el sugerido por el símbolo de Roma: una loba que amamanta simultáneamente a los gemelos fundadores; Rómulo y Remo. Las madres saben, intuitivamente, que se trata de algo más que un acto alimenticio, que necesitan también de tiempo para jugar y disfrutarse mutuamente.
Comparando las experiencias como observadores de lactantes, tanto de gemelos como del bebé simple, convenimos que las diferencias que existen son cuantitativas y obligan a la madre de gemelos a sistematizar el dar de mamar, acorde con las características de cada gemelo, creando un ritmo propio a cada uno de los gemelos y evitando la coincidencia perturbadora. Solución que permite disponer de cierto grado de intimidad con cada uno de ellos. Esta experiencia exclusiva con su madre los distingue y permite, a los gemelos, consolidar diferencias en el sentido de afianzar la tendencia al desarrollo de personalidades individuales. La preocupación que suele existir por la cantidad de leche que corresponda a cada gemelo es infundada. La naturaleza de la mujer responde al estimulo doble y permite, a los gemelos, una lactación equitativa.
Como sabemos tanto el bebé unitario como el múltiple o gemelar al nacer sufren cambios fundamentales, los gemelos también enfrentan solos este momento es cuando por primera vez se separan. Cuando nacen se rompen sus vínculos con la vida fetal, y se impone la necesidad de conectarse con el mundo real.
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