Controlar y cuidar la vista de los más chicos es fundamental, ya que hay una serie de afecciones que con una consulta a tiempo pueden revertirse o disminuir. Leer muy de cerca, desviar los ojos, quejarse por dolores de cabeza constantes, son algunas de cosas que suelen hacer los chicos con problemas de visión y que hay que tomar como señales de alerta.
Luego del primer control oftalmológico que se recomienda dentro de los tres primeros meses de vida del bebé, hay que seguir controlando la vista del niño a través de consultas periódicas recomendadas a los seis meses de vida, a los dos años, a los cinco años y una vez por año hasta que el niño cumpla los diez.
Una de las consultas coincide con el comienzo de la primaria, y es importante realizarla para evaluar la agudeza visual y descartar posibles causas de disminución de la visión que si son corregidas a tiempo contarán con un mejor pronóstico.
Es gracias a estas consultas preventivas que se pueden evitar o controlar los problemas más comunes en la visión de los niños:
- Ametropías (defectos refractivos) como:
Miopía: dificultad para ver de lejos.
Hipermetropía: visión borrosa de los objetos cercanos.
Astigmatismo: curvatura de la córnea que impide un enfoque claro de objetos lejanos o cercanos. - Estrabismo: desviación de los ojos.
- Astenopías: cansancio producido por el esfuerzo visual.
- Conjuntivitis: inflamación de la conjuntiva (capa más externa del ojo) que puede ser bacteriana, virósica o alérgica. Puede producir picor, muchas lagañas, dolor y enrojecimiento del ojo.
- Orzuelos: obstrucción de los conductos de las glándulas sebáceas producto mayormente de un proceso infeccioso. Se presenta como un pequeño nódulo o bolita al borde de los párpados.
- Chalazión: hinchazón o nódulo que se forma en los párpados por la obstrucción de los conductos de las glándulas sebáceas y puede producir hinchazón de todo el párpado.
Si bien estas afecciones pueden ser detectadas en controles de rutina a través de test de agudeza visual y en algunos casos fondo de ojo, es importante estar atento a los síntomas y a otras señales en los chicos, como por ejemplo: