Para él, un trámite, para mi, la vida
por Edgardo Rolla
Tener una adecuada alimentación durante el embarazo es un tema que usualmente preocupa ya que una mujer quiere asegurar para su bebé las mejores condiciones de salud. Sin embargo, a veces no se tiene en cuenta que una buena alimentación debe iniciarse antes del embarazo porque resulta beneficiosa para la mujer y sus futuros descendientes.
Por eso, antes de quedar embarazada conviene revisar la situación alimentaria y nutricional. Los aspectos a los cuales hay que prestar atención son el Índice de Masa Corporal (que indica la relación entre la estatura y el peso) y los hábitos alimentarios que requieran ser reforzados para asegurar una buena alimentación
Una consulta oportuna con el médico puede servir para orientarse sobre la necesidad de ajustar el peso antes de un embarazo. En tal sentido, lo ideal es tener un Índice de Masa Corporal (IMC) normal, es decir, no estar ni excedida de peso ni con el peso por debajo de lo esperable para la estatura. En ambos casos (delgadez o sobrepeso) lo ideal es atender la situación lo antes posible para empezar el embarazo con un peso adecuado ya que ambas situaciones traen ciertos riesgos que es mejor minimizar de ser posible. Idealmente, el médico puede sugerir una consulta con un nutricionista, que es el especialista en estos casos, para que evalúe los hábitos alimentarios que pueden modificarse para mejorar el estado nutricional.
Una vez embarazada nunca es recomendable bajar de peso, por eso, al planificar un embarazo, hay que tener en cuenta que conviene normalizar el peso. Durante el embarazo nunca hay que seguir una alimentación hipocalórica (con menos calorías de las que el cuerpo y el crecimiento del bebé requieren) ya que ciertas sustancias que se generan cuando la energía consumida no es suficiente pueden dañar la salud del bebé.
Algunos aspectos de suma importancia a tener en cuenta para mejorar la alimentación antes del embarazo son:

Siguiendo las pautas recomendadas es posible mejorar la calidad de la alimentación notablemente, sin embargo, siempre es conveniente hacer una consulta con un especialista frente a la necesidad puntual de bajar o aumentar de peso antes de un embarazo planificado.
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