.

Ser padres... jugarse todo el tiempo

 Ver más notas de este autor | Ver datos
 
Página 1 de 2
Fecha de última actualización:21/06/2016
Quiero compartir con ustedes que buscan respuestas a sus incansables dudas, unos fragmentos de mi libro Queridos Padres* para que reflexionen conmigo acerca de nuestra función como padres.

¿Por qué lloran? Aparecen y lloran. ¿Por qué lloran? Porque estaban dentro del vientre con dulzura abarcadora, ligados, cuerpo dentro de cuerpo, protegidos. Era el caso ideal. Nacer es ser arrojado afuera. Ex-istir significa eso, estar afuera.

Fuera es una condición de exilio, des-amparo. El cordón umbilical se corta. Para nacer hay que desligarse. Por eso llora. Llora la madre de emoción. Llora el padre de contento. Llora el niño de desprotección. Está afuera y presiente la intemperie. De esa desprotección brota justamente lo humano como necesidad de crecimiento en busca de la ligadura perdida. "El trauma del crecimiento", así denomina Otto Rank a ese dolor primero. Y sin embargo de ese dolor germina la flor de la vida personal. Ser in-dependiente. Si es totalmente -negación de la dependencia, individualismo- es tristeza, soledad. Si a partir de ahí arranca el motor en busca de otro, de la construcción de la vida como ansia de protección y anhelo de amor y sosiego en los seres amados, entonces la persona es portadora de una historia.



El bebé brota, fisiológicamente, del vientre de la madre. La mujer brota, mitológicamente, de un costado del varón.

Somos tres que configuran una sola unidad. No la configuramos, rectifico, pero necesitamos configurarla.

Vivir es hacer muchas cosas, cercanas y lejanas. No obstante, el único objetivo es rehacernos en la unidad del amor, tu y yo, y en la trinidad padre-madre-hijo, que es el hogar. Vivir, crecer es desplegar energías en busca del paraíso perdido, el vientre materno original. A él no se volverá, ya los sabemos, pero el crecimiento consiste en ir creando un mundo, tu mundo, hijo, un mundo que te contenga, que te haga sentir dentro no afuera, y para ello es menester que tu propio adentro sea acogedor, seguro, fuente de dulzura y felicidad.

Queridos padres, necesitamos querernos y ser queridos. Eso es todo. Y lo demás debe estar al servicio de ese fin. Hay que jugarse, queridos padres. No hay otra, hay que jugarse. En momentos de apuro uno no puede volverse científico, detener la marcha del tiempo, empezar a consultar psicólogos, amigos, revistas, libros. Las decisiones tienen que ser tomadas en su exacto y estricto momento. Los padres no pueden evadirse bajo falsos pretextos de "no sabemos", "no estamos seguros", "y si nos equivocamos", etc. La vida no es como la matemática, en la que se puede determinar con precisión cuál será el resultado exacto y cuál el erróneo.


Hay 1 comentario sobre esta Nota.
Paula dice:
Valoración:
0
Busqué respuestas todo el tiempo a mis dudas en cientos de libros... hoy siento que no puedo hacer más que vivir la relación con mi hijo lo mejor que me salga, empeñarme en mejorar cada día y tratando de recordar que nadie te enseña cómo ser el Mejor de los padres! Me puedo equivocar, pero también me puedo volver a empeñar en hacer las cosas cada día un poco mejor. Daré lo mejor de misma, eso es todo lo que en un futuro le diré a mi hijo... porque estoy segura que, como todos los hijos, incluso yo, reclaman a sus padres por algo!!!
Responder
Ingresá la fecha estimada de parto o fecha de nacimiento de tu bebé:
Tu correo electrónico:

Foros

Juegos y actividades para nuestros hijos

¿A qué jugás con tu bebé o hijo? Compartí con otras mamas juegos, canciones y actividades.

Encuesta

 
Desde que sos mamá, ¿dónde hiciste nuevas amistades?

Desarrollo integral del sitio: TAP
Marketing digital by