
Es importante diferenciar los vómitos de la regurgitación en los lactantes. La regurgitación se caracteriza por ser poca cantidad y de leche entrecortada. Los vómitos son de mayor cantidad y en chorro, de leche u otro alimento. Muchas veces está acompañado de arcadas, naúseas o gases y puede observarse la presencia de la leche. Si no cesan, hay que consultar de forma inmediata.
En el caso de los niños mayores, cuando el vómito no se acompaña de fiebre y el niño se encuentra bien, conviene darle una dieta liviana y observarlo; si se repiten los vómitos hay que consultar al médico.
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