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¿Qué es el abuso sexual infantil y cómo prevenirlo?

Para prevenir situaciones de abuso sexual infantil, hay algunas pautas a tener en cuenta que son, además, necesarias para un buen funcionamiento familiar y para mantener un diálogo fluido con los hijos.

Un abuso implica un uso indebido y deshonesto. En el caso del abuso sexual, este "mal uso" se relaciona con cuestiones ligadas a la sexualidad humana, que van mucho más allá del coito: un abuso sexual puede ser una violación –penetración en la vagina, ano o boca-, pero también puede darse a través del manoseo, al exhibir o pedir que se exhiban los genitales, al obligar a ver escenas inapropiadas, a mirar o participar en la producción de pornografía –casera o comercial-, al obligar a otro a involucrarse en contactos sexuales -con niños, adultos, animales-, etc.

En el caso del abuso sexual infantil, el agresor es un adulto –o un menor de 18 años que supere en cinco años al agredido- y el violentado es un niño –menor de 18 años-, con lo cual, entran en juego distintas cuestiones relacionadas con el abuso:

  • Hay una asimetría de poder: el abusador somete a la víctima por ser mayor, por tener más fuerza física y más elementos para manipularla psicológicamente.
  • Hay un abuso de confianza: cuando el abusador es un familiar, amigo o conocido de la víctima.
  • Hay una asimetría de saberes: el significado de las relaciones sexuales es diferente en el agresor que en el agredido, por eso el abusador puede convencer a su víctima diciéndole que sólo se trata de un juego.
  • Hay una asimetría en relación a la gratificación: el placer es para el agresor, que no tiene en cuenta el sufrimiento del niño.

Para prevenir situaciones de abuso sexual infantil, hay algunas pautas a tener en cuenta que son, además, necesarias para un buen funcionamiento familiar y para mantener un diálogo fluido con los hijos:

Fomentar la comunicación con los hijos y hablar con ellos sobre el abuso sexual es una cuestión fundamental.

Hay que enseñarles cuáles son las partes privadas del cuerpo (las partes que cubre el traje de baño), y los nombres y funciones de esas partes en la medida en que vayan preguntando. Hay que explicarles que nadie puede hacer con su cuerpo cosas que él no quiera y que debe pedir ayuda si eso llegara a suceder.

Es muy importante escuchar a los chicos, darles tiempo, atención y confianza. Hay que hacerles saber a los hijos que sus padres los van a querer siempre más allá de lo que hayan hecho y que los problemas pueden solucionarlos juntos. Si existe una relación basada en la confianza, es menos factible que los chicos eviten hablar de un abuso pensando que los van a retar.

No hay que poner en duda lo que dicen. Frente a ellos, hay que demostrar interés en sus palabras, consolarlos y ponerse a su disposición para ayudarlos. Después, habrá que iniciar una investigación.

Elegir con cuidado y conocer a las personas que cuidan a los chicos es fundamental, así como hablar mucho con ellos sobre sus relaciones con los adultos y prestar atención si se niegan a quedarse con alguien o si manifiestan rechazo por un maestro, por ejemplo. Si bien ninguna de esta s situaciones es una señal clara de que alguien esté abusando sexualmente de ellos, forma parte del cuidado de los hijos el hecho de saber de su vida y sus sentimientos hacia los demás.

Por último, hay que evitar criar hijos demasiado obedientes, sumisos o respetuosos en exceso: los chicos tienen que saber que, por más que se trate de una persona mayor, nadie tiene derecho a decirle o hacerle cualquier cosa. Y en lo cotidiano, poder decir que no, expresar su desacuerdo o su disgusto –lo que no significa que se vaya a hacer siempre lo que quiere- permitirá que el niño se forme como una persona más consciente de su dignidad y de sus derechos y, por ende, lo protegerá en algún aspecto del abuso sexual.


En este link podrás descargar gratis una guía* que ofrece consejos prácticos sobre qué hacer ante la sospecha de abuso sexual en un niño o niña, las medidas de salud y jurídicas que deben tomarse inmediatamente así como información útil sobre a dónde recurrir en casos de abuso.

*Realizada por la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM), la Asociación Argentina de Mujeres de Carreras Jurídicas (AAMCJ) y Salud Activa, con el apoyo del Fondo Canadá para Iniciativas Locales.

Crianza, familia y educación Psicología del niño y la familia