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#ALERTABRONQUIOLITIS

La Asociación Civil Red de Familias Prematuras lanzó #AlertaBronquiolitis, una campaña de prevención de la enfermedad con el objetivo de concientizar sobre esta problemática que, si no es tratada a tiempo, puede generar una evolución grave y complicaciones en los más chiquitos.

El virus sincicial respiratorio (VSR) es uno de los principales causantes de la bronquiolitis, una enfermedad respiratoria que afecta las vías aéreas inferiores o ‘bronquiolos’, es de fácil contagio y se transmite de persona a persona por el contacto directo con secreciones nasales. Representa un riesgo para la salud pública por el gran número de hospitalizaciones en los bebés de alto riesgo.[1] [2] 


Los infantes de riesgo o la población más vulnerable a esta enfermedad son los bebés prematuros de bajo peso o con ciertas afecciones pulmonares producto de haber recibido ventilación mecánica por largo tiempo, así como niños con cardiopatías congénitas. Esta población tiene un riesgo 4 a 5 veces mayor de hospitalización por infección por VSR respecto de los niños sanos, como también, más riesgo de evolución grave y complicaciones. [3] 


Con el objetivo de concientizar a la comunidad, dar visibilidad a la enfermedad y brindar información a padres y cuidadores, la Red de Familias Prematuras invita a sumarse en redes sociales a la campaña compartiendo la web www.alertabronquiolitis.com y utilizando el hashtag #AlertaBronquiolitis.

El virus sincicial respiratorio (VSR) es altamente contagioso, sobrevive horas en superficies no porosas como mesadas, ropa o juguetes, y entre 30 y 60 minutos en la piel. [4]

Formas de transmisión[5]
●    Contacto con las secreciones                                                                                                                                 
●    Aerolización (nariz-ojos)
●    A través de fomites (objetos)

Para prevenir la bronquiolitis no existe una vacuna, por eso es muy importante reducir la exposición del bebé al virus y para esto se recomienda: [6], [7]

●    Impulsar y mantener la lactancia materna.
●    Lavarse las manos. 
●    Evitar la contaminación ambiental con humo (ya sea humo de cigarrillo u otros).
●    Evitar el hacinamiento.
•    Concurrir a los controles rutinarios con el médico.
●    Cumplir el calendario nacional de vacunación y con las vacunas que determine el pediatra, tanto para el bebé como para quienes conviven con él.
●    Solo para los más vulnerables: cumplir con el esquema completo de inmunización pasiva.

La inmunización pasiva está incluida en la “Estrategia Integral de Prevención de Infecciones Respiratorias en prematuros de alto riesgo” del Ministerio de Salud de la Nación, y también está recomendada en niños con cardiopatías congénitas con inestabilidad hemodinámica significativa, según las recomendaciones consensuadas con las sociedades científicas. La inmunidad persiste por un período acotado de tiempo, por lo que es fundamental la aplicación mensual de las dosis para mantener los niveles adecuados de anticuerpos durante la época de mayor circulación viral. La inmunización pasiva debe acompañarse además de todas las demás medidas de prevención. [8]

Principales síntomas[9]
●    Mucosidad nasal.
●    Tos, catarro.
●    La respiración se hace más rápida (taquipnea) y aumenta la tos.
●    Tiene la respiración ruidosa con silbidos (sibilancias).
●    El niño se agita fácilmente.
●    Al respirar se le hunden las costillas.
●    Tiene dificultad para alimentarse o para conciliar el sueño.
●    Tiene la piel azulada o muy pálida.
●    Tiene fiebre, con temperatura mayor a 38°C.

Cuánto más pequeño es el niño, más importantes pueden ser los síntomas. 
Ante la aparición de los primeros síntomas, como dificultad respiratoria, agitación, dificultad para comer o dormir, es fundamental consultar con el médico.
 

 [1] World Health Organization. Acute Respiratory Infections: Respiratory syncytial virus and parainfluenza viruses. Disponible en: http://apps.who.int/vaccine_research/diseases/ari/en/index2.html 
[2] Nair H, Nokes D, Gessner B, et al. Global burden of acute lower respiratory infections due to respiratory syncytial virus in young children: a systematic review and meta-analysis. Lancet.2010; 375: 1545-1555
[3] Committee on Infectious Diseases. From the American Academy of Pediatrics: Policy statements—Modified recommendations for use of palivizumab for prevention of respiratory syncytial virus infections. Pediatrics 2009;124(6):1694-701.
[4] Entrevista al Dr. Guillermo Colantonio, jefe de neonatología del Sanatorio Finochietto y coordinador de neonatología de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina (MN: 88422).
[5] Entrevista al Dr. Guillermo Colantonio, jefe de neonatología del Sanatorio Finochietto y coordinador de neonatología de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina (MN: 88422).
[6] Sociedad Argentina de Pediatria. Disponible en: http://comunidad.sap.org.ar/index.php/2015/07/24/bronquilitis/
[7] Klein MI, Bergel E, Gibbons L, Coviello S, Bauer G, Benitez A, Serra ME, Delgado MF, Melendi GA, Rodríguez S, Kleeberger SR, Polack FP. Differential gender response to respiratory infections and to the protective effect of breast milk in preterm infants. Pediatrics 2008; 121(6):e1510-6.
[8] Entrevista al Dr. Guillermo Colantonio, jefe de neonatología del Sanatorio Finochietto y coordinador de neonatología de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina (MN: 88422).
[9] Sociedad Argentina de Pediatria. Disponible en: http://comunidad.sap.org.ar/index.php/2015/07/24/bronquilitis/ 

 

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