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El freezer, la salvación en época de clases

Tener el freezer lleno de cubitos de hielo y de pollo y carne cruda no es lo ideal: en esta nota les contamos cómo aprovecharlo para simplificar la cocina y comer sano.

En un freezer bien aprovisionado debería haber:

  • Hielo (por supuesto) en las cubeteras y, si se usa bastante, en bolsas.
  • Algún plato de comida en una fuente como para 4 o 6 que pueda ir directamente al horno (tipo Pyrex es lo ideal).
  • Variedad de “viandas” en porciones para sacarte de un apuro y llevar a la escuela o al trabajo. 
  • Verduras cocidas listas para utilizar como guarnición o para crear un plato sin empezar de cero y verduras congeladas envasadas como choclo, arvejas, jardinera, etc., según los gustos de la familia.
  • Algo de repostería: conviene tener, por ejemplo, un budín entero por si llegan amigos de golpe y otro en rodajas para darnos el gusto de tomar un té con una porción sin tener que descongelarlo entero. Las galletitas caseras se conservan muy bien y quedan como recién hechas al sacarlas del freezer. También se pueden congelar las facturas que sobraron del mate…
  • Pastas: una bolsa con ñoquis que primero congelamos separados en una bandeja con papel film y, una vez hechos “piedra”, los embolsamos; ravioles crudos congelados con la misma técnica que los ñoquis pero por planchas enteras; canelones y lasañas en fuentes con su salsa y hasta con el queso rallado. Las pastas pasan directo del freezer a la olla o a horno suave hasta que estén calientes.
  • Salsa en envases por porciones para utilizar la cantidad necesaria.
  • Prepizzas o pizzas ya con la cubierta que se desee.
  • Pan lactal y/o la variedad que te guste de la panadería.
  • Un pollo entero y/o presas crudas congeladas.
  • Un corte de carne y/o bifes (con separador) para poder disponer desde un solo bifecito hasta de un peceto entero.
  • En el caso del pescado en el freezer, el problema es el olor. La única forma de que esto no suceda es comprarlo envasado al vacío (por ejemplo, fetas de salmón ahumado), pero el pescado fresco llena el freezer de olor si lo envolvemos de forma “casera”, aunque nos esmeremos. Para tener algo de pescado a mano pueden ser más prácticas unas latas de atún en la alacena.

Atención: los siguientes alimentos no deben congelarse porque se modifica su textura y resultan desagradables una vez descongelados:

  • Lechuga
  • Tomate
  • Papa (ni cruda ni cocida)
  • Huevo duro (si cocinás un matambre o una pascualina para guardar en el freezer, no les pongas huevo duro dentro del relleno)
  • Mayonesa
  • Yogur
  • Merengue cocido
  • Gelatina

¿Cómo hacer para tener todo esto en el freezer? Hay varias opciones: las que van con todo y prefieren dedicarle un día de semana o del fin de semana y cocinar “para el freezer” para después estar tranquilas y contar con esa reserva o las que van de a poco y toman la costumbre de cocinar y comprar de más, separando para el freezer. Por ejemplo, en vez de comprar justo la cantidad de ñoquis para la cena, comprar el doble para tener otra cena a mano en casa.

También es cierto que hay empresas y personas que se dedican a llenar el freezer: puede ser yendo directamente a cocinar a la casa los platos previamente acordados o llevando viandas listas para congelar.

Tener un freezer bien surtido nos saca de muchos apuros y nos evita tener que recurrir tanto al delivery, con lo cual se logra ahorrar y también comer más sano. Es cuestión de organizarse!

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