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El vínculo con el recién nacido

Contrariamente a lo que se suele creer, tras el nacimiento, los padres no siempre sienten desde un primer momento un profundo lazo con su hijo. Muchas veces se sienten extraños y con un sentimiento de culpa por no sentir lo que se debe.

Contrariamente a lo que se suele creer, tras el nacimiento, los padres no siempre sienten desde un primer momento un profundo lazo con su hijo. Muchas veces se sienten extraños y con un sentimiento de culpa por no sentir lo que "se debe". El lazo con un hijo no se da de manera automática e inmediata. Se va gestando desde el momento en el que se lo "piensa", imagina, busca, y gesta y requiere de todo un proceso que depende de muchas variables y por sobre todo del tiempo compartido. La intensa unión que existe entre padres e hijos se va desarrollando a medida que se van conociendo, descubriendo y a medida que crece la relación y se genera el vínculo.

Abrazáme...

Recientes estudios han demostrado que el sentido más desarrollado al nacer es el tacto. También es el primero que se desarrolla en el vientre de la madre. Así como en el vientre se sentía "apretado", al nacer lo que mas necesita además de la alimentación es que lo tengan en brazos, que los abracen y que los acaricien; y sobre todo le encanta estar en contacto con la piel de su madre. Existe acaso un modo más directo de transmitirle amor?

Es falsa la posibilidad de "malcriarlo" desde tan pequeño. El aún no tiene la capacidad de manipular sus deseos.

Tu atención y tu receptividad así como la de su padre durante los primeros meses darán seguridad y felicidad al bebé, fundamentales para su buen desarrollo como persona.

Mírame...

Al nacer, los ojos de los bebés sólo pueden enfocarse bien a una distancia de entre 20 y 30 cm . No es casual que ésta sea precisamente la distancia que separa la cara del bebé de la tuya cuando lo tenés en brazos o le das el pecho. Desde el primer contacto, el puede verte y sentirse unido a voz simplemente por la mirada.

Los estudios han demostrado que los bebés prefieren ver rostros de personas más que cualquier otra cosa y sobre todo si pueden establecer contacto visual. Llegará el momento en que tus miradas cariñosas se verán recompensadas con un momento mágico: su primera sonrisa.

Háblame...

Es sabido que ya desde el quinto mes de gestación un bebé no solo oye sino que además reconoce la voz de su madre, y su padre, voces que lo tranquilizan...le dan seguridad. Los bebés prefieren escuchar las palabras en lugar de otros ruidos mecánicos o el silencio. Hablarle desde un primer momento es darle mucho más que palabras. Es brindarles identidad, reconocimiento y transmitirles afecto de una manera particularmente humana.

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