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Estimulación de la Ovulación

Cuando la ovulación se manifiesta normalmente, el objetivo es estimularla para aumentar las probabilidades de lograr un embarazo mediante una técnica de Reproducción Asistida de baja o alta complejidad.

Cuando la ovulación se manifiesta normalmente, el objetivo es estimularla para aumentar las probabilidades de lograr un embarazo mediante una técnica de Reproducción Asistida de baja o alta complejidad. En ocasiones, también se estimula la ovulación en los siguientes casos:

  • en las mujeres que presentan un factor tuboperitoneal unilateral, asegurándose de esta manera la ovulación del ovario próximo a la trompa sana;
  • en las endometriosis tratadas;
  • en algunos casos de aborto recurrente, para mejorar la calidad del óvulo en el intento de lograr un embrión con más chances de desarrollar y
  • en los casos de fase lútea inadecuada.

 

Alta Complejidad
 
La estimulación de la ovulación en aquellas pacientes que se someterán a una Fertilización In Vitro (FIV) o a una Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI) tiene por objeto obtener la mayor cantidad de óvulos de buena calidad. Para lograrlo se le suministran gonadotrofinas tales como FSH recombinante, FSH urinaria o hMG urinaria, en función del caso. Aunque hasta el momento las tres drogas ofrecen similares resultados en término de embarazos, la FSH recombinante es ideal desde el punto de vista de pureza, disponibilidad y facilidad de administración.

En ocasiones, dado que la paciente recibe las mismas hormonas que su organismo produce, el ovario no responde adecuadamente a las gonadotrofinas exógenas y a veces se producen picos espontáneos de LH endógena, con la consiguiente ovulación. Para que esto no suceda, en la mayoría de las pacientes en las que se estimula la ovulación para una técnica de Reproducción Asistida de alta complejidad es aconsejable la supresión de las gonadotrofinas endógenas que fabrica la hipófisis con la administración de una droga llamada análogo de GnRH. Como los análogos de GnRH demoran alrededor de 10 días en actuar, su aplicación debe comenzar 8 a 10 días antes de la menstruación (día 21 del ciclo previo) de manera tal que la menstruación siguiente coincida con la supresión del ovario. Para confirmar que esto se cumpla es necesario hacer una ecografía y controlar que el estradiol en sangre presente valores bajos. Una vez confirmada la supresión de la hipófisis y del ovario se comienza con la administración de las gonadotrofinas por vía inyectable durante 7 u 8 días hasta que el valor de estradiol en sangre y, especialmente, el diámetro del folículo en la ecografía indiquen que la respuesta del ovario es adecuada. Recién entonces el folículo estará en condiciones de recibir la inyección de hCG que reemplaza el pico endógeno de LH. Cabe destacar que si la mujer no recibe en tiempo y forma las dosis de hCG, el óvulo no termina de madurar ni puede ser extraído del ovario. La aspiración folicular se realiza exactamente 34 horas después de administrada la hCG y tal precisión obedece a dos razones: antes se obtendrían óvulos inmaduros y después, la paciente ya pudo haber ovulado -ocurre a las 36 horas de administrada la hCG-. Afortunadamente, en la actualidad se cuenta con análogos de GnRH que suprimen directamente a la hipófisis sin necesidad de esperar 10 días para que ejerzan su acción; estas drogas se llaman antagonistas de GnRH y su principal función es evitar que la paciente ovule en forma prematura.

Al grupo de pacientes que tienen una respuesta inadecuada a la estimulación de la ovulación se las denomina bajas respondedoras y son las que presentan una reserva disminuida de óvulos en el ovario, ya sea por la edad o porque fueron sometidas a cirugías previas. Es imprescindible que el médico las identifique basándose en los antecedentes y la medición hormonal que se realiza como estudio previo a la Reproducción Asistida para medicarlas en forma adecuada con el objeto de maximizar la respuesta ovárica. 
 
Baja Complejidad
 
En la estimulación de la ovulación en este grupo de pacientes hay que tener sumo cuidado en que la respuesta no sea exagerada con el consiguiente riesgo de embarazo múltiple. Por este motivo la dosis de gonadotrofinas son bajas en relación con las utilizadas en alta complejidad y sin el agregado de GnRH y se regulan de acuerdo a la edad de la mujer y a su reserva ovárica. Siempre se debe controlar la respuesta ovárica y en el caso que ésta sea mayor de la deseada se debe suspender la estimulación y cancelar ese ciclo para comenzar al ciclo siguiente con una dosis menor.

A pesar que en estos casos no se administran análogos de GnRH también se debe administrar hCG cuando los folículos se encuentran con un diámetro adecuado ya que permite una mejor programación de la ovulación y en muchas pacientes el pico endógeno de LH no ocurre cuando reciben gonadotrofinas. 

Técnicas de reproducción asistida

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