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¿Para qué sirve el clítoris?

El clítoris tiene una función específica y totalmente placentera, es el disparador del orgasmo femenino y aunque parezca un simple “botón”, por dentro es más complejo de lo que parece.

¿Qué es y para qué sirve nuestro el clítoris?
El clítoris es el disparador del orgasmo femenino, sirve para activar el placer en la mujer y es más complejo de lo que se puede ver superficialmente. La vagina, en cambio, está preparada para poder ensancharse y parir, por eso es mucho menos sensible y está menos inervada.

Esa estructura encapuchada del clítoris está formada por tejido eréctil, que actúa como una gran esponja que se llena de sangre con la excitación. Es en esta situación que aumenta su tamaño, llegando a ser con la estimulación, 30 veces mayor a su parte visible.

Sus estructuras rodean y se extienden alrededor de la vagina. Está compuesto por dos cuerpos cavernosos y un tejido semejante al del glande masculino. Sólo se puede ver y tocar la cabeza, parte del cuerpo y el capuchón de piel que lo recubre, representando esa parte visible sólo un 30 por ciento del total. También se puede palpar su cuerpo o cura que se prolonga hacia arriba hasta el hueso del pubis. Los cuerpos esponjosos que forman parte del clítoris se congestionan y se llenan de sangre durante la etapa de excitación, su cuerpo crece, se ingurgita, avanza y retrocede dentro del capuchón que lo recubre. Si durante la estimulación se produce alguna situación displacentera el clítoris resurge de su prepucio.

Aunque en castellano una sola palabra científica y de uso común designa esta preciosa parte de la anatomía femenina, hay otras maneras de nombrarla. Por ejemplo, una tribu de la Polinesia usa 16 sinónimos para la palabra clítoris. ¿Qué habrá pasado para que en esta lengua esta palabra tenga tal cantidad de sinónimos?...la respuesta es una sola: el uso. Parece que los polinesios usan más este órgano y por lo tanto hay más palabras para designarlo.

¿Todas las mujeres saben qué es, para qué sirve, cómo sacarle provecho al clítoris?
Es indudable que las experiencias que se tienen a medida que uno crece van influyendo sobre nuestros sentimientos y sobre nuestras actitudes hacia el sexo y hacia el propio cuerpo. Desde que uno nace aprende cosas sobre el cuerpo y al llegar a la adultez llega a reconocer sus señales para el hambre, el dolor y la fatiga y a tener cierto control sobre ellas. Sin embargo, muchos hombres, y en este caso, mujeres, saben muy poco de su funcionamiento sexual, y se sienten incapaces de controlarlo.
 
El clítoris se mantuvo -hasta no hace mucho tiempo- "en secreto"; de hecho, la mayoría de los libros de educación sexual sólo señalaban la vagina. Además, y en consecuencia, muchas mujeres desconocen como estimularlo y muchas llegan a saber y a experimentar luego de varios años de experiencia sexual, desinhibición y autoconocimiento.

Las influencias psicológicas, culturales y de educación pueden facilitar o inhibir la experiencia erótica. De hecho, la falta de preparación y estimulación adecuada aparece como la causa de la mayoría de las dificultades sexuales de las mujeres.

¿Cómo puede la pareja estimular y acariciar este órgano tan delicado?
El clítoris tiene sus secretos, porque al ser tan delicado necesita de movimientos suaves y constantes. Para estimularlo pueden probar con:
 

  • Caricias lentas en el clítoris, sin olvidar las zonas situadas alrededor y recordando que acariciar no es frotar, el frote irrita.
  • Hacer movimientos circulares alrededor del clítoris, o un movimiento de vaivén de arriba hacia abajo, siempre suave y sin presionar. 
  • Lograr un ritmo de caricias constante, sin parar, no cambiar de mano o de dedo durante las caricias. Este ritmo se puede acentuar conforme se acerca la mujer al orgasmo.
  • Utilizar el dedo medio y el dedo índice para estas caricias. 
  • Seguir acariciando el mismo sitio al mismo ritmo aunque la mujer esté llegando al orgasmo (momento en el que el clítoris se retracta bajo la capucha y ya no se lo puede percibir bajo el dedo) y no buscar el glande para que no se rompa el tempo que llevará a la mujer al orgasmo.
  • Seguir acariciando durante el orgasmo a la pareja aunque cierre las piernas, interrumpiendo solamente si ella se lo pide. 
  • Recordar siempre que cada mujer es diferente, así que es necesario dejarse guiar por lo que ella indica: más suave, más fuerte, más rápido, más arriba, más abajo.


La comunicación es muy importante en este y otros aspectos, si uno no preguntan no puede saber de qué manera le gusta al otro que lo acaricien o le den placer. Es necesario derribar la idea equivocada de que hay que saberlo todo sobre sexo, al contrario, preguntar es ser un amante preocupado por el goce y, como consecuencia, un buen amante.




Asesoró: Lic. Diana M. Resnicoff
Psicóloga clínica. Sexóloga clínica.

Mujer Sexualidad y Pareja

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