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Reposo en el embarazo: ideas para sobrellevarlo

El reposo durante el embarazo puede ser muy difícil, sobre todo si es “absoluto”. Aquí, sugerencias y actividades para sobrellevarlo.

El reposo en cama durante el embarazo es un tema controvertido y que continúa discutiéndose en la actualidad. Aún se está investigando en qué casos es efectivo y en cuáles no y si en determinadas situaciones no termina siendo contraproducente para la futura mamá y el bebé.

De todas maneras, si bien pasar el embarazo literalmente en la cama es algo que hoy se considera “del pasado”, hay complicaciones, como el riesgo de parto pretérmino, placenta previa, entre otras, por las que el médico puede indicar reposo o que se limiten las actividades diarias, el trabajo y el esfuerzo excesivo.

Si es el caso, antes que nada es importante saber a qué se refiere el médico cuando indica “reposo”, porque hay variantes que hacen la diferencia y determinan lo que se puede y lo que no. Por eso, conviene hacerle todas estas preguntas:

  • ¿Qué significa “reposo”? ¿Debe ser absoluto?
  • ¿Tengo que estar en la cama?
  • ¿Puedo levantarme para ir al baño?
  • ¿Debo estar en alguna posición en particular mientras hago reposo?
  • ¿Cuánto tiempo al día debería hacer reposo? ¿Por cuántos días?
  • ¿Puedo salir a la calle un rato? 
  • ¿Puedo manejar?
  • ¿Puedo ir a trabajar o trabajar desde casa?
  • ¿Puedo hacer tareas livianas como cocinar?
  • ¿Puedo alzar a mi hijo?
  • ¿Puedo bañarme o darme un baño de inmersión?
  • ¿Puedo caminar o hacer alguna actividad física?
  • ¿Qué pasa con la sexualidad?
  • ¿Cómo ayudo a mantener la circulación y evitar problemas en las piernas?
  • ¿Cuándo debo llamar o ir al médico?

 

Consejos para sobrellevar el reposo


Cuando se indica por mucho tiempo, el reposo puede resultar complicado para la futura mamá, que puede angustiarse, ponerse muy ansiosa, sentir culpa o deprimirse al ver que no hay mucho más que hacer que pasar el tiempo. Además, es un cambio muy drástico para mujeres muy activas y para toda la familia.

Teniendo en cuenta esto, lo ideal es anticiparse y armar un plan para sobrellevarlo lo mejor posible:

- Plantearse horarios para cada cosa (comida, sueño, actividades) y un objetivo al día. La rutina siempre es necesaria, ordena y sobre todo nos ayuda a bajar la ansiedad, y los objetivos permiten mantener la cabeza ocupada en esa tarea.

- Arreglarse y darse un baño todos los días. Aunque estemos en cama, estar peinadas, con ropa limpia y (las más coquetas) maquilladas es una manera de sentirse mejor y evitar esa sensación de “abandono” que puede invadirnos si nos vemos mal.

- Alimentarse bien. La comida puede determinar nuestro estado de ánimo, además de nuestra salud. Por otro lado, el reposo predispone a la constipación. Así que armar un listado con un menú semanal de alimentos sanos y que nos gusten mucho puede hacer la diferencia y convertirse en una de las tareas semanales para pasar el tiempo.

- Pedir ayuda. Podemos sorprendernos de la cantidad de gente dispuesta a ayudarnos. Si es un reposo absoluto, podemos pedirle a nuestra pareja, a una amiga o a nuestros padres que nos ayuden con la comida preparando viandas de alimentos sanos. Tener una heladerita a mano es muy útil para guardar las cosas cerca de la cama.

- Organizar las visitas al médico y agendarlas con tiempo para ver quién nos puede acompañar.

- Buscar grupos de apoyo. Internet es una gran fuente para este tipo de cosas. Buscar en las redes sociales y en los foros un grupo de apoyo es clave para sobrellevar esta etapa tan difícil.

- No googlear síntomas ni afecciones relacionadas con el diagnóstico que nos dio el médico porque eso nos puede generar mayor ansiedad y temores. Si nos vemos tentadas a hacerlo, cerrar la computadora inmediatamente y ocupar la mente en otra cosa.

- No culparse. Las complicaciones en el embarazo muchas veces no se pueden prevenir aunque lo intentemos. Pensar en positivo y en que estamos haciendo lo mejor posible es mucho más sano para ambos. 

- Prepararse para los altibajos anímicos: estar en cama puede ser muy duro y es normal pasar por cambios en el estado de ánimo. Lo mejor es buscar contención en la pareja, en amigas o familiares o en un profesional. Poder hablar, llorar, expresarnos libremente nos ayudará a sobrellevar mejor estos estados.

 

Actividades para el reposo

 

  • Las manualidades como tejer, coser, etc. son actividades sumamente relajantes y hay muchísimos tutoriales en Internet. Podemos dedicar un par de días a la semana a una tarea como estas para despejar la mente y de paso aprender cosas nuevas.
  • Pintar también es una excelente tarea para relajarse.  Podemos escoger desde mandalas (que son sumamente relajantes) hasta dibujos más complejos que nos lleven mucho tiempo así el día se pasa rápido!
  • Crucigramas, sopas de letras y otros pasamientos del estilo logran que las horas pasen volando. Tener a mano algunas revistas de este tipo es perfecto para esos momentos en los que ya no queremos mirar más televisión ni navegar por Internet.
  • Libros, revistas, películas y/o series: una tarde podemos dedicarnos a armar un listado de películas, libros y series que nos gustaría disfrutar. Podemos pedirles sugerencias a nuestros amigos y conocidos y crear un “menú” diario con las opciones propuestas. Una vez que nazca nuestro bebé no tendremos tiempo para mirar tantas películas o series ni leer tantos libros o revistas!
  • Aprovechar para ir adelantando el ajuar del bebé. Internet nos ofrece la posibilidad de comprar muchísimas cosas online y de todo para el bebé. Podemos comprar desde la cuna hasta la ropita que usará los primeros días. En este listado encontrarás todo lo necesario para que vayas preparándolo. 
  • Hacer actividad física. Preguntarle al médico qué actividades se pueden hacer, como caminar alrededor de la cama cada cierto tiempo o hacer ejercicios suaves para ayudar a la circulación, que en momentos de reposo puede verse afectada, así como para evitar las contracturas, los calambres y los problemas digestivos.
  • Buscar alternativas nuevas que nos ayuden a relajarnos. La meditación, así como otras prácticas relajantes, pueden ser una excelente herramienta para lograr un mayor bienestar y superar esos momentos en los que nos sentimos agobiadas por tanto reposo. Buscar alguien que pueda orientarnos al respecto o leer sobre el tema, mirar videos, etc. es muy útil en estos casos. 

 

¿Y si tenemos otros hijos?

 

Para los niños es difícil ver a su madre en la cama y es normal que ante esta situación relacionen el embarazo con una enfermedad. En lo posible, hay que seguir compartiendo actividades con ellos, aunque sean en la cama, y explicarles por qué se guarda reposo y cómo va creciendo su hermanito. 

Invitarlos a jugar al cuarto, a ver una película juntos, a leer, a pintar, entre otras manualidades, son maneras de acompañarlos y, también, de sentirse acompañadas durante el reposo.

En este caso, la pareja y la ayuda de familiares o amigos son fundamentales para organizarse con todas las tareas y tener una contención.

Lo ideal es buscar a una persona que pueda encargarse de las tareas relacionadas con los chicos durante todo el tiempo que dure el reposo, para no complicarse cambiando de un día para el otro ni modificando planes u horarios de diferentes personas.


Asesoró: Dra. Marisa David, gineco-obstetra

Embarazo Complicaciones Mujer, pareja y familia