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Sigue el frío, sigue la bronquiolitis

En los meses más fríos, es común que diferentes afecciones respiratorias comiencen a aumentar. Los casos de bronquiolitis en bebés suelen ser frecuentes, por lo que es fundamental estar atentos.

La bronquiolitis, es una afección respiratoria que afecta las vías aéreas inferiores o ‘bronquiolos’ y que aqueja especialmente a los más pequeños.  

Se considera grupo de riesgo a los bebés nacidos prematuramente de bajo peso, o con ciertas afecciones pulmonares producto de haber recibido ventilación mecánica por largo tiempo. También forman parte del grupo considerado más vulnerable los niños con cardiopatías congénitas. Esta población tiene un riesgo entre 4 y 5 veces mayor de hospitalización por infección por Virus Sincicial Respiratorio, el principal causante de la bronquiolitis, respecto de los niños sanos, como también, más riesgo de evolución grave y complicaciones.

En este contexto, la Red de Familias Prematuras - Asociación Civil que brinda apoyo, contención y asesoramiento a familias que estén atravesando la experiencia de recibir un recién nacido prematuro - lanza #AlertaBronquiolitis, una campaña de prevención de la bronquiolitis que tiene como objetivo de concientizar sobre esta problemática que, si no es tratada a tiempo, puede generar una evolución grave y complicaciones.

Como no existe una vacuna que evite el contagio, y para prevenir cuanto sea posible la trasmisión del virus, los especialistas recomienda llevar adelante una serie de hábitos que permitirán cuidar al bebé, entre los mismos se destacan:

  • Cumplir el calendario nacional de vacunación y con las vacunas que determine el pediatra, tanto para el bebé como para quienes conviven con él.
  • Concurrir a los controles rutinarios con el médico.
  • Evitar la contaminación ambiental con humo (ya sea humo de cigarrillo u otros) y evitar el hacinamiento.
  • Impulsar y mantener la lactancia materna.
  • Cuidar la higiene; mantener las manos limpias de quienes están en contacto con el menor. 

En el caso de los niños que forman parte del grupo más vulnerable es importante cumplir con el esquema completo de inmunización pasiva que actúa como un “escudo” para la protección de esta población. 

La inmunización pasiva está incluida en la “Estrategia Integral de Prevención de Infecciones Respiratorias en prematuros de alto riesgo” del Ministerio de Salud de la Nación. También está aconsejada en niños con cardiopatías congénitas con inestabilidad hemodinámica significativa, según las recomendaciones consensuadas con las sociedades científicas. 

La inmunidad persiste por un período acotado de tiempo, por lo que es fundamental la aplicación mensual de las dosis para mantener los niveles adecuados de anticuerpos durante la época de mayor circulación viral. La inmunización pasiva debe acompañarse de todas las demás medidas de prevención.

Además de las consideraciones generales preventivas, es necesario prestar atención a los principales síntomas.

Síntomas de la bronquiolitis

  • Mucosidad nasal.
  • Tos, catarro.
  • Respiración más rápida (taquipnea) y aumento de tos.
  • Respiración ruidosa con silbidos (sibilancias).
  • El niño se agita fácilmente.
  • Hundimiento de las costillas al respirar.
  • Dificultad para alimentarse o para conciliar el sueño.
  • Piel azulada o muy pálida.
  • Fiebre con temperatura mayor a 38°C.

Para más información:  http://www.familiasprematuras.com.ar/

 

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