Pasar al contenido principal

Suplemento de hierro en el embarazo

¿En qué casos hay que tomar suplementos de hierro? ¿Por qué es tan importante hacerlo? ¿Qué cantidades de hierro necesita la embarazada? ¿Qué hacer si el suplemento de hierro cae mal?

El hierro es esencial para la producción de hemoglobina (la proteína que se encuentra en los glóbulos rojos y que lleva el oxígeno a las células), y también colabora en el buen desarrollo del bebé y la placenta. Como en el embarazo la circulación de sangre aumenta hasta un 50 por ciento, el requerimiento de hierro se hace mayor y esencial para una buena oxigenación de las células y un buen desarrollo del bebé.

Para tener una idea, el requerimiento de hierro en el embarazo es de 30mg diarios, mientras que para las mujeres que no están embarazadas, es de 17mg diarios.

Como la dieta de la futura mamá no suele alcanzar para cubrir los altos requerimientos de hierro de esta etapa, el médico suele indicar a partir del segundo o tercer trimestre un suplemento de hierro para evitar la anemia en el embarazo. En algunos casos, si la mujer comenzó su embarazo con niveles bajos de hierro, puede que lo indique a partir del primer trimestre.

Para evaluar si es necesario dar suplementos de hierro, uno de los primeros estudios que indica el médico y que luego se repite a lo largo del embarazo, es un análisis de sangre (hemograma). Como la anemia producto de la falta de hierro, sobre todo al comienzo y hacia el final del embarazo, está relacionada con partos prematuros, bajo peso al nacer, anemia en la niñez y también con un aumento de la mortalidad infantil, estos estudios son fundamentales así como el control y la administración de hierro en casos necesarios.

Más allá del suplemento, una manera de ayudar a que el cuerpo reciba más hierro es incorporando a la dieta alimentos con alto contenido de este mineral como carnes rojas, aves y pescados, vegetales, legumbres, etc.

Y para que el cuerpo absorba más y mejor este mineral, se aconseja:

  • Tomar el suplemento de hierro con un vaso de jugo de naranja o jugo de pomelo, porque la vitamina C puede lograr que el cuerpo absorba hasta 6 veces más el hierro.
  • Condimentar con jugo de limón para sacarle más provecho aún a los alimentos que contienen hierro (acelga, espinaca, pollo, etc.). También se pueden sumar como ingrediente a las ensaladas trocitos de pomelo o naranja.
  • Evitar tomar té o café una hora antes o hasta una hora después de tomar el suplemento de hierro o de las comidas porque ambos contienen elementos que interfieren en la absorción del mismo.
  • Como el calcio que no proviene de los lácteos también reduce la absorción de hierro, se recomienda que si la embarazada está tomando un suplemento de calcio o antiácidos que lo contienen, lo haga entre comidas para que no interfiera en la absorción del hierro.

 

El suplemento de hierro me cae mal y me produce molestias, ¿qué hago?


Uno de los efectos secundarios más comunes de los suplementos de hierro son las molestias gastrointestinales. Dolor de estómago, estreñimiento, náuseas y, aunque muy raramente, diarrea son los efectos que puede llegar a producir en algunas embazadas la ingesta de suplementos de hierro. Algunas mujeres también pueden llegar a sentir mareos.

Si esto sucede, lo mejor es charlar con el médico. Él tal vez intente probar con otras marcas hasta dar con una que no produzca molestias o con dosis menores de hierro para ir aumentándolas a medida que la futura mamá las vaya tolerando.

Otros hábitos que tal vez ayudan a contrarrestar estos efectos secundarios son:

  • Tomar el suplemento en dosis más pequeñas a lo largo del día en vez de en una sola dosis.
  • Rotar el momento del día para ir probando en cuál cae mejor: por ejemplo, si a la mañana produce náuseas o mareos, tomarlo a la noche antes de dormir y ver qué sucede.
  • Si el problema es el estreñimiento, probar tomando jugo de ciruelas o comiendo tres o cuatro ciruelas pasas que ayudan a regular el sistema digestivo.


Si nada funciona y las molestias fuertes persisten, el médico puede indicar inyecciones intramusculares de hierro, aunque muchas mujeres prefieren evitarlas y seguir probando con el suplemento en otras formas porque las inyecciones a veces pueden llegar a ser dolorosas y dejar hematomas en la zona, y en algunos casos producir fiebre.

Otro de los efectos secundarios al tomar suplementos de hierro es que las deposiciones se vuelven más oscuras, así que si esto sucede, no hay que asustarse, porque es totalmente inocuo y normal, sobre todo al comienzo del tratamiento.

 

Asesoró: Dra Marisa David, gineco-obstetra

Embarazo Salud en el Embarazo Nutrición en el Embarazo