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Vacaciones: ¿a qué jugar con los chicos?

Te damos ideas para disfrutar con tus hijos cuando están de vacaciones, según la edad:


Ahora que están de vacaciones, nada mejor que organizar los momentos libres para convertirse por un ratito en niños y compartir con los chicos esos juegos que tanto les gustan.

Además de ir al teatro, al parque y aprovechar las actividades que se presentan durante el receso escolar, hay muchas cosas que se pueden hacer en casa.

Estas son algunas ideas para pasar unas vacaciones divertidas:

Para jugar con los niños de 3 años

 

  • Juegos con masa: puede ser la “casera”, que se prepara con harina, agua y sal y que se puede colorear con colorante vegetal (esto permite que después se cocinen las creaciones). La arcilla, la plastilina y la masa “de juguetería” también sirve y a veces viene con elementos que permiten darle forma y que a los chicos les encantan.
  • Hacer una búsqueda del tesoro: esto puede ser un juego en sí mismo o el anticipo de otro si, por ejemplo, el “tesoro” es un nuevo juego de mesa. Con la ayuda de las palabras “frío” y “tibio” y “caliente” guiar al niño hasta la sorpresa.
  • Representar cuentos: además de leerlos, dramatizarlos improvisando un vestuario y, para “verse en acción” y filmarlo para coparlo con toda la familia.
  • Juegos de mesa como el ludo, el dominó, cartas, rompecabezas, etc.
  • Armar juegos con material reciclado: los tubos de cartón del rollo de cocina pueden ser los “bolos” del bowling y los diarios viejos, servir para hacer “pelotas”. Con un cesto de papeles arriba de una silla proponerle “encestar” esas mismas pelotas. Recortar caras o personajes de revistas y pegarlas sobre los tubos de cartón del papel higiénico puede servir para hacer títeres o simplemente personajes que vivan en una casa hecha con una caja en desuso. ¡Y decorar todos estos elementos puede constituir un juego antes del juego!

 

Para jugar con los niños de 4 años

 

  • Como a esta edad sus juegos preferidos son los corporales una guerra de almohadas, cosquillas, representaciones con sus peluches y torres de almohadones para ver a quién le dura más el conejo arriba de todo son propuestas que le van a encantar.
  • Luchas con espadas de papel, carreras y juegos como las escondidas o la mancha siempre funcionan.
  • A la clásica salida a la plaza con la bicicleta o los patines, agregar como atractivo un picnic con viandas preparadas en casa y con su ayuda.
  • Juntar hojas secas y pegarlas en una hoja de papel para después descubrir el nombre del árbol del que provienen y escribirlo debajo (con ayuda de google se puede comparar la forma de las hojas recolectadas y asi saber de qué árbol son).
  • Jugar con muñecos. 
  • Hacer pequeños experimentos como decolorar en agua el papel crepe o la remolacha. Dibujar con hisopos mojados en jugo de limón en una hoja blanca y, cuando se seca, pasar el dibujo sobre una vela para que “mágicamente” aparezca. Usar crayones gordos derretidos con vela, son algunas de las tantas cosas que les gustan a los chicos de esta edad.
  • Fabricar instrumentos caseros

 

Para jugar con los niños de 5 años

 

  • Si está muy concentrado con la consola de videojuegos y no presta atención a las propuestas, este recurso va a ser más fuerte que cualquier pantalla: sacar un cajón de juguetes y, con la excusa de ordenar y limpiar, darlo vuelta en el piso, cerca de donde el niño/a está hipnotizado con los jueguitos: ¡no hay chico que se resista a eso!
  • Los juegos con agua son sumamente atractivos para ellos: los barquitos (de juguete y/o de papel), la espuma de afeitar, los burbujeros, las botellitas de plástico vacías y los elementos de la cocina que no representen peligro ( y de paso, algunos pueden ir a parar a la bañera para jugar cuando se bañan).
  • Juntar hojas de papel afiche y revistas viejas que haya en casa: un poco de pegamento y a hacer collages o fabricar rompecabezas pegando en cartulina una hoja entera de una revista que tenga un paisaje, por ejemplo. La cortan en varias “piezas”… y listo, ¡solo queda volver a armarlo!
  • Armar tarjetitas para darle a los amiguitos cuando vuelvan de las vacaciones: poner elementos interesantes sobre la mesa como brillantina, plasticolas de colores, témperas y a crear!
  • Los palitos de helado que se venden por paquetes en las librerías y la madera balsa también pueden sumarse a la “mesa de trabajo” para hacer construcciones: un fuerte, una casita, una cama para los muñecos o una rampa para los autitos… hay posibilidades para todos los gustos.

Para jugar con los niños de 6 años y más

 

  • Armar el árbol genealógico de la familia… hasta donde lleguen. Las fotos que consigan serán útiles y pueden sumar información al nombre: a qué se dedicaba, algún dato curioso que se conserve en la memoria de algún familiar… Encararlo como un verdadero proyecto de investigación, entrevistando a familiares puede hacer de esta tarea una actividad sumamente enriquecedora para toda la familia.
  • Preparar juntos alguna receta especial. Siempre bajo la supervisión de un adulto, la cocina es un mundo que maravilla a los niños… ¡y que les brinda la oportunidad de aprender mucho de matemática!! Pesos, medidas, tiempos de cocción, fracciones, etc. se ponen en juego mientras amasamos y revolvemos.
  • Comprar un libro de cocina para chicos o incluso ir armando uno propio puede ser una buena idea para llevar adelante.
  • Jugar al “bibliotecario”: pueden hacer un inventario de sus libros, regalar o donar los de cuando era bebé si ya no le interesan y hasta organizar un fichero con los datos del libro y su ubicación en los estantes. También se pueden clasificar según el tipo de texto: cuentos, poesías, enciclopedias, etc.
  • Partiendo de la lectura de rimas y poesías, jugar a ser escritores e inventar rimas. Después pueden ser “editores”, hacer un libro juntando varios poemas, ilustrarlos… ¡y regalárselo a algún familiar o amigo para su cumpleaños!
  • Buscar un juego de química para hacer experimentos o proponerles experimentos caseros, por ejemplo:
     
    • Construir una brújula o un periscopio.
    • Armar un terrario y ponerle plantas e insectos para ver cómo crecen y conviven.
    • Hacer una germinación.
    • Llevar un cuaderno de registro con lo que pasa con el terrario y la germinación.
    • Hacer hipótesis acerca de por qué pasa tal cosa.
    • Llenar dos frascos con agua, dejar uno tapado y otro destapado y volver a mirarlo 15 días después… ¿adónde habrá ido el agua? Para pensar en la evaporación.
    • En una palangana, probar con distintos objetos para ver cuál se hunde y cuál no: primero anticipar y después comprobarlo. Tomar nota y formular explicaciones. Investigar en libros buscando respuestas.
    • “Hacer llover” poniendo una tapa de cacerola sacada del freezer sobre el vapor que despide una cacerola con agua hirviendo, para hablar del ciclo del agua. (cuidando que el niño se mantenga alejado de agua caliente que está en la olla).
  • Arreglar cosas rotas. En todas las casas hay una olla a la que se le salió una manija, un autito sin una ruedita, un almohadón que se descosió, etc. Entonces, con pegamentos adecuados (no tóxicos), tiempo y paciencia, en un rato de trabajo se podrá poner de nuevo en uso todo eso que necesitaba un arreglo. 
  • Reciclar: hacer una "excursión" por toda la casa buscando las cosas que no se usan pero que podrían convertirse en otras. Papeles sobre la mesa, pintura, yeso o cerámica en frío, servilletas de papel con lindos dibujos o papel de diario recortado pegado y barnizado. Hilo, lanas, botones, tapitas de gaseosas, bandejas descartables, tarritos de yogurt pueden terminar formando parte de instrumentos o portalápices, o, si son de vidrio, convertirse en floreros o en originales frasquitos para las especias de la cocina. 
  • Crear con las fotos: imprimirlas  y ponerlas en portarretratos en un rincón especial para la familia. Repartir fotos dadas vuelta y proponerle a los chicos que escriban la historia que creen que está escondida en ella o inventen una!
  • Juegos de mesa: sacar todos los que haya en casa y ordenarlos, fijarse que tengan todas las fichas y crear fichas que falten con botones o muñequitos. Que los chicos elijan el que más les guste para jugar. Hacer torneos por equipo con familiares o amigos. Y recurrir a los clásicos que con papel y lapicera pueden convertirse en el mejor juego: la Batalla naval, el Ta-Te-Ti, el Ahorcado, el Tutti Frutti, etc.
  • Armar una huerta en casa. Comprar plantines de romero, salvia, perejil, albahaca, etc. que se venden en supermercados y viveros. Los chicos pueden llevar un registro de los cambios en las plantitas y ayudar a cortar las hojas para usarlas en las comidas.
  • Proyectos con hilos o sogas para tejer y/o hacer macramé: Se pueden crear muchos objetos como canastas, porta macetas, individuales, alfombras, bufandas para ellos o sus muñecos, etc. 
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