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Vacunación: Preguntas más frecuentes

Dudas y mitos más frecuentes de las vacunas

La evolución de las vacunas

Desde el primer intento de vacunación realizado por Eduard Jenner en el año 1796, el desarrollo de las vacunas ha sufrido una evolución notable. En efecto, tanto una mejor calidad de vida, como el significativo incremento de la esperanza de vida en muchos países del mundo, tienen a las vacunas como uno de los principales eslabones de la cadena que han permitido estos resultados. Gracias a las vacunas, enfermedades como la polio y la viruela son en la actualidad sólo un recuerdo. Estos antecedentes demuestran que la vacunación es una forma de prevención que, bien utilizada, permite desterrar enfermedades, evita consultas, tratamientos médicos, estudios de laboratorio, internaciones, secuelas y el elevado costo en vidas y recursos asociado.
 
¿Qué significa vacunarse?

Vacunarse significa administrar un microorganismo entero, una parte de él o un producto modificado de ese microorganismo (toxoide, antígeno purificado o antígeno producido por ingeniería genética) para inducir una respuesta en quien lo recibe que simule la enfermedad natural, pero con poco o ningún riesgo. Este procedimiento se denomina inmunización activa, porque el sistema inmunológico o de defensa de cada persona debe trabajar reconociendo a esa vacuna, que tiene "la misma cara" que el microorganismo original, pero no produce la enfermedad o lo hace en forma solapada. Posteriormente, si esa persona llegara a contactarse con el microorganismo auténtico, su sistema de defensas estaría preparado para combatirlo (tiene memoria) y respondería en forma mucho más rápida y efectiva (pues ya conoce al enemigo), evitando la enfermedad en la mayoría de los casos.
 
¿Por qué vacunarse?

Las enfermedades infecciosas son una de las principales causas de muerte, complicaciones y secuelas. Una correcta vacunación es la única forma efectiva de prevenirlas.

En el mundo mueren anualmente sin vacunar varios millones de niños por enfermedades que pueden prevenirse. Las vacunas son armas eficaces para hacerle frente a las enfermedades. Poblaciones gravemente amenazadas han podido salvarse gracias a la extensión de la cobertura de vacunación.

Los progresos observados en los últimos años en lo referente a la prevención por medio de vacunas han logrado un descenso significativo en el número de enfermedades que padecen las poblaciones correctamente inmunizadas.
 
¿Cuáles son las vacunas obligatorias?

Una de las principales causas de resurgimiento de enfermedades reside en los fracasos de los planes de vacunación. No todos los niños de nuestra población se encuentran bien vacunados. La falta de acceso a la atención médica primaria y el incumplimiento de los calendarios de vacunación son algunos de los factores que motivan tal situación. Los responsables de los niños deben concurrir a la consulta médica con el carnet de vacunación para verificar que el mismo esté actualizado. Actualmente existen centros que poseen un registro del historial de vacunación de cada paciente y facilitan este tipo de controles.

Los calendarios de vacunación se organizan de acuerdo a la capacidad de respuesta del vacunado y a los efectos indeseados que las vacunas pueden provocar. Cada país tiene su propio calendario de vacunaciones obligatorias, las cuales deben ser gratuitas y llegar a toda la población. Las vacunas optativas deben ser indicadas por el médico de acuerdo a la conveniencia de su aplicación en función de las características epidemiológicas e individuales de cada paciente.

De acuerdo a lo publicado en el Boletín Oficial y por la Sociedad Argentina de Pediatría, el Calendario Nacional de Vacunación ha sido recientemente modificado.
 
Dudas más frecuentes:

¿Puede aplicarse más de una vacuna el mismo día?
Si, no hay inconvenientes. La administración simultánea de vacunas, salvo indicación precisa al respecto, no altera la producción de anticuerpos ni favorece las reacciones adversas.

¿Luego de ser vacunados, los niños pueden hacer vida normal?
Los niños pueden bañarse y realizar cualquier actividad después de vacunarse.

¿Si el niño tiene tos, puede vacunarse igual?
Las vacunas pueden ser aplicadas aunque el niño tenga catarro o diarrea. Las infecciones respiratorias y diarreas leves no impiden la vacunación, salvo en los casos en que esté contraindicado. Afecciones leves a moderadas, no febriles, de cualquier tipo, no constituyen contraindicación. Muchas veces los planes no se cumplen, se interrumpen o fracasan por considerar, erróneamente, que la vacunación no se debe realizar ante la presencia de enfermedades comunes u otros procesos ante los cuales es recomendable consultar al médico para no perder la oportunidad de vacunar.

¿El niño puede ingerir alimentos antes y después de recibir la vacuna Sabín?
El niño que reciba la vacuna Sabín deberá tener media hora de ayuno después de la administración de la misma. Si el niño vomita durante los 20 (veinte) minutos posteriores a la administración de la vacuna Sabín, debe repetir la dosis.

¿Qué acciones colaterales pueden causar las vacunas?
Los efectos indeseados son habitualmente leves, transitorios y de menor gravedad que los daños o secuelas de las enfermedades que se previene. La mayoría de las vacunas puede causar fiebre, enrojecimiento o hinchazón en el sitio de aplicación. A continuación se detallan los efectos más comunes:

Es muy común que las vacunas Triple, Cuádruple y Quíntuple causen enrojecimiento, hinchazón, dolor y aparición de un nódulo (que puede permanecer varias semanas) en el lugar de aplicación.

La vacuna BCG generalmente produce en el sitio de aplicación un nódulo que suele ulcerarse, supurar y transformarse luego en una cicatriz; proceso que dura habitualmente alrededor de tres meses. La higiene de la zona debe hacerse sólo con agua y jabón.

"La información aquí suministrada no sustituye la opinión de su médico. Los factores individuales y familiares hacen que nadie mejor que él pueda orientarlo".

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