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¿Cómo debo alimentarme antes del embarazo?

Existen tres factores fundamentales a tener en cuenta a la hora de planear quedar embarazada: El peso, el hierro y el ácido fólico:

El peso: El primer paso es conocer como está tu peso. Los extremos no son buenos así que es importante saber si te encontrás por encima o por debajo de tu peso ideal. Hay varios métodos para determinar cuál es tu peso ideal como así también los límites dentro de los cuales tu peso puede fluctuar.

Tu nutricionista o tu médico determinarán cuánto y cómo tenés que bajar o subir de peso en caso de ser necesario. En caso de encontrarte con sobrepeso el momento ideal para normalizarlo es antes del embarazo. Nunca se debe intentar hacer dieta durante el embarazo; cuando uno adelgaza se producen ciertas sustancias llamadas cuerpos cetónicos que atraviesan la placenta y son dañinos para el bebé.

Por otro lado, el peso que se gana durante el embarazo se distribuye entre el peso que gana el bebé, la placenta, los tejidos maternos y el líquido amniótico. El peso ganado permitirá un adecuado crecimiento del bebé. Por eso la mujer siempre tiene que ganar peso durante el embarazo.

El hierro: El hierro es un mineral que forma parte de los glóbulos rojos y es el encargado de transportar el oxígeno que respiramos hacia todas las células del cuerpo.

Tanto el crecimiento del bebé como el aumento de volúmen sanguíneo que vas a experimentar durante el embarazo requerirán de buenos depósitos de hierro en tu organismo.

Tu médico te indicará cuáles son los estudios a seguir para chequear el estado del hierro en tu sangre como así también los pasos a seguir para asegurarte una correcta reserva de hierro previa al embarazo. Una dieta adecuada en hierro ayuda a fabricar los depósitos necesarios.

Muchos son los alimentos que proveen hierro en buenas dosis, pero los más recomendables son: Carne de vaca, pollo, pescado. Legumbres como las lentejas, porotos, arvejas secas, etc. Verduras: acelga, espinaca, brotes, alfalfa. Cereales enriquecidos como sémolas, cereales para desayuno, etc.

El hierro que se encuentra en las legumbres, las verduras y los cereales, no es tan asimilable por nuestro organismo como el que encontramos en las carnes, no obstante con estos alimentos se pueden seguir algunos consejos que ayudan a que nuestro organismo pueda absorberlo: Consumir esos alimentos acompañados de otro alimento rico en Vitamina C como por ejemplo jugo de naranjas o un kiwi de postre. Consumir esos alimentos junto con carnes. No tomar té, mate o café una hora antes ni una hora después de haber ingerido ese alimento.

El ácido fólico: Los estudios científicos en los últimos años han dado gran importancia a la relación entre el Acido Fólico y el embarazo. Se ha demostrado que un buen consumo de esta vitamina del complejo B es muy importante para la salud del recién nacido.

Se recomienda iniciar un correcto consumo desde antes de quedar embarazada y durante las primeras semanas de embarazo.

Los alimentos en los que podes encontrar esta vitamina son: Cereales integrales: panificados elaborados con harinas integrales, arroz integral, etc. Legumbres como las lentejas, porotos, arvejas secas, etc. Frutas y Verduras frescas: brócoli, arvejas, tomate, acelga, lechuga (hojas mas oscuras), espinaca, frutas y jugos cítricos, choclo, espárragos.