El vínculo con el recién nacido
por Alejandra Libenson

Mamá y papá a la vez
hoy en día son muchas las mujeres que deciden enfrentar su embarazo y asumir la maternidad solas. Claro que no es algo sencillo y suele acarrear grandes dudas, angustias y sentimientos de culpa. Pero es posible salir adelante.
El gran miedo es saber si van a ser como madres, lo suficientemente buenas porque falta un padre para ese hijo, sienten culpa por ello más alla que hayan elegido esta situación.
Muchas veces las mamás que están solas creen que tienen que ser "súpermadres" y cumplir las dos funciones. Pero esto es una utopía : nadie puede cumplir dos funciones al mismo tiempo, porque son dos funciones bien diferenciadas que apuntan a dos lugares bien distintos en relación a la estructuración psíquica del niño.
Saber esto ayuda a bajar el nivel de ansiedad y de autoexigencia materna respecto a satisfacer todas las demandas y necesidades del hijo, pudiendo así encarar una maternidad mas realista, menos exigente, mas tranquila y dando lugar para poder reconocer las capacidades, posibilidades y potencialidades de cada mujer respecto de su maternidad.
Hay funciones que son típicas del papá que una mamá sola sí va a poder encarar, pero no todas.
Es bueno saber cuáles son las posibilidades reales, tomando conciencia de esta realidad, una madre puede tranquilizarse mucho.
¿El papa no existe?
Además hay algo fundamental: la transmisión de la idea de un padre en un hijo siempre existe.
Toda mujer tiene el registro de la existencia de un hombre que cumplio dicha función, tanto inconsciente como conscientemente.
Inconscientemente, através de lo que se denomina el "mito familiar", formado tanto por lo dicho, como por lo no dicho, por lo esperado, lo deseado, por el lugar que viene a ocupar ese niño, no solo en la madre sino en la familia, allí se encuentra la función paterna. Concientemente através del apellido, que no puede ser sino de un hombre. Todo apellido es siempre de un padre.
Anterior
| Página: |
![]() |
Anterior
| Página: