Exposición al calor
En el verano, los niños están más expuestos al sol y por ende al calor, con el consiguiente aumento de la sudoración.
En bebés de menos de seis meses no se recomienda la exposición directa al sol, ya que el niño podría sufrir quemaduras y golpes de calor. Para obtener el beneficio de la prevención del raquitismo mediante la exposición al sol sólo son necesarios de 5 a 10 minutos de exposición diaria para sintetizar la vitamina D necesaria para este fin.
Recién a partir de los seis meses de vida se deberá usar filtros solares N" 15 (o superior) que contengan dióxido de titanio. El filtro debe distribuirse en todo el cuerpo del bebé, incluidas cara y orejas, media hora antes de exponerlo al sol. Se deberá reponer cada dos horas o cada vez que el niño se moje, tanto en pileta, río o mar.
Los horarios aconsejables para la exposición al sol son antes de las 10.00 y después de las 15.00. Es decir, hay que evitar la exposición directa en horas del mediodía.
Recuerde que no es conveniente para el bebé pasar todo el día en la playa o junto a un río, a pesar de contar con carpa o sombrilla. Se debe tener en cuenta que, según mediciones efectuadas últimamente, entre los meses de septiembre y marzo, nuestro país está sometido a niveles de radiación ultravioleta de niveles de intensidad similar a la que se puede registrar en el Sahara, en Africa.
También se deberá tener mucho cuidado en los días nublados, ya que los rayos ultravioletas penetran las nubes, y pueden provocar igualmente serias quemaduras de piel, excepto que haya nubes grises oscuras.
Otro dato a tener muy en cuenta es que tanto el efecto acumulativo del sol como la exposición intensa por periodos cortos predisponen al cáncer de piel.
¿Cómo elegir el lugar de vacaciones?
Podrá ser la montaña, el campo o el mar, de acuerdo a la preferencia de cada familia. Si el núcleo familiar está cómodo, el bebé se adaptará a cualquier lugar, siempre que se tomen en cuenta las recomendaciones expresadas.
¿Cómo evitar el golpe de calor ?
Es fundamental asegurarse una buena hidratación. Si el bebé se alimenta a pecho no es necesario darle líquido además. En ese caso será muy importante que la mamá ingiera frutas, verduras y carnes, y beba al menos dos litros diarios de líquidos.
Si el bebé se alimenta con otras leches, será conveniente incorporar agua y frutas frescas. Asimismo, el uso de ropas adecuadas, como gorro y remeras de algodón de manga corta es considerado de gran utilidad para la prevención del golpe de calor.
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