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  • El Blog de Crianza ¿Qué es el puerperio?

    por Alejandra Libenson


  • La sexualidad después de la llegada de los hijos
     
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    Fecha de última actualización:01/06/2012
    El sexo pasa a segundo plano con la llegada del bebé y esto puede ser muy difícil de comprender, sobre todo para el hombre. Reencontrarse sexualmente desde otro lugar es una manera de ayudar a que las cosas vuelvan a funcionar.

    Con la llegada de un bebé, en la pareja comienza a haber menos tiempo, contacto, sueño, dinero, libertad, intimidad, disponibilidad, porque la mirada cambió de eje, hacia el bebé que lo necesita. Y todo aquello que eleva la sensualidad y la sexualidad es lo que atenta con la estabilidad que se necesita cuando llegan los hijos.

    Con la maternidad y la paternidad, la pareja o las personas incursionan en las rutinas y en la estabilidad, empiezan a pensar en proyectos a largo plazo y lo que más desean es tener el control, anotar, guardar recetas, y ese caos que trae un niño puede resultar atemorizante. Por el contrario, para su desarrollo, el sexo necesita de improvisación, inestabilidad, creatividad y riesgo.

    ¿Qué pasa con la mujer y su sexualidad?


    La sexualidad de la mujer es una totalidad cíclica que empieza en el acto sexual, sigue con el embarazo, el parto y la lactancia. Una mujer lactando está teniendo experiencias sensuales-sexuales con su hijo. Es así de manera fisiológica, no se trata de patologías ni actos perversos.

    En el acto sexual, el parto y la lactancia, intervienen las mismas hormonas, y se trata de un paralelismo físico-emocional. Para lograr la supervivencia el niño tiene que enamorar a su madre y garantizarse su atención exclusiva.

    La naturaleza programó el periodo de apego y lactancia también como método anticonceptivo para que cada hijo tenga su momento de mamá exclusiva. Toda la libido esta puesta en la lactancia y en el cuidado del niño, tanto es así que la madre siente que no tiene resto energético para el sexo, en realidad para nada, y menos aún para tener relaciones. Subestima el reclamo del hombre como un capricho infantil y se siente madre de dos "sindicalistas" de teta y sexo.

    La sensación que la domina es de fragmentación, pero aún así, la madre necesita el encuentro amoroso con el varón, necesita sentirse mimada, acariciada y querida. En realidad toda familia necesita que los padres en cuestión tengan encuentros amorosos, porque así se re-equilibra la energía del hogar.

    Reorganizar la sexualidad con su pareja hacia un lugar más amoroso y romántico que pasional es lo que la madre necesita, y puede suceder que algunas mujeres teman expresar sus nuevos deseos sexuales, porque a veces son abismalmente diferentes a lo que eran previo a la nacimiento.

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