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Cómo elegir el corpiño ideal

Aunque pareciera que la ropa interior no cuenta o no tiene protagonismo al momento de armar un buen look, un corpiño bueno y acorde a la contextura física, realmente hace la diferencia

Grandes, chiquitas, medianas, hechas, naturales, todas merecen un buen sostén, pero ¿cuál es el ideal?. Para saberlo, primero hay que tener claro que:

  • si aprieta produciendo esos molestos rollitos
  • si el frente y la espalda no quedan horizontales, es decir que se sube en la espalda
  • si el aro molesta y se clava a los costados
  • y/ o si los breteles se estiran mucho como si su trabajo fuera sostener todo el peso

¡Hay que probarse otro porque ése, no es el corpiño o el talle perfecto!

Por otro lado, como verlo sin remera puede engañar, siempre hay que probárselo con algo arriba para ver cómo luce realmente. Y siempre ajustarlo en el primer par de ojales tanto al momento de probarlo como al usarlo, porque de esta manera no se estira la tela ni se exige de más al corpiño.

En cuanto a los colores y motivos, cada una tendrá sus preferencias, lo único que hay que tener en cuenta es que si la idea es comprar un corpiño que no se note debajo de ropa blanca o clara, los colores marfil y amarillo clarito son los indicados.   

En cuanto a la medida y contextura, estas son las opciones perfectas:

Para bustos pequeños: los corpiños con aro y push up (esos que tienen almohadillas internas y costuras centrales en la taza) y los taza soft, también con push up, son los ideales.

Lo bueno de los soft es que al no tener costuras en la taza no se marcan en la ropa y pueden resultar más cómodos.

Para bustos grandes: los corpiños con aro y sin relleno que sostienen, levantan y no aumentan.

Para las que tienen busto grande o mediano, quieren lucir naturales y no necesitan levantar, los corpiños sin aro, que contienen el busto sin realzar, levantar ni modificar su forma, son perfectos.

En ambos casos conviene elegir los que tienen breteles más gruesitos, porque ayudan a repartir bien el peso, y no comprar esos corpiños cuyas tazas están unidas solo por una tirita sino optar por esos que tienen cintura completa y base para mayor sostén.

Para achicar el busto: si la idea es que el busto se vea más chico, lo mejor son los reductores, que tienen copa alta modeladora, cintura completa y base, y breteles gruesos, para sostener bien y no cargar todo el peso en los hombros o en la espalda.


Más allá del tamaño, también hay corpiños ideales para distintas situaciones de la vida:
 
Para más comodidad: los corpiños media taza con aro y los deportivos que sostienen bien y es imposible que se desprendan, porque son una pieza entera, son supercómodos para mujeres activas.

Para lograr un efecto femme fatal: el modelo Balconette es, por excelencia, el más sexy . Levanta sostiene y gracias a que la abertura entre las dos copas es muy pronunciada, se lleva todas las miradas. Eso sí, no son los mejores para las que tienen las lolas muy separadas.

Estos modelos por lo general vienen con breteles desmontables como para usarlos con strapless. Lo mejor es que además tengan silicona, así no hay que estar levantándolo, cosa que resulta muy molesta y no favorece para nada la imagen. 

Para amamantar: los corpiños de lactancia ofrecen una ventaja para las mujeres en esta etapa de la maternidad gracias a que la taza se desprende sin necesidad de desabrocharse el corpiño o de desmontar el bretel. Estos corpiños son con base y sin aro.
 
 
Para vos ¿cuál es el modelo ideal?


Asesoró: Laura Malpeli de Jordaan, Master en Asesoramiento de Imagen
certificada por Colour me Beautiful
Creadora de Styletto Image Studio