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Los peligros del chat

La posibilidad de chatear con extraños en redes sociales, juegos online, alguna app, etc. es el “lado oscuro” de Internet y el que los padres más temen, porque los chicos pueden sufrir engaños. ¿Cómo se puede proteger a los niños?

Los niños y adolescentes que tienen acceso a un chat, sea a través de una red social, aplicación, durante un juego online, etc. deben saber que por más que estén hablando a través de una pantalla y en un mundo “virtual”, su interlocutor es una persona de carne y hueso capaz de mentirle acerca de su edad, su sexo y sus intenciones.

Los riesgos a los que se exponen los chicos tienen que ver con personas por lo general mayores que pueden, por ejemplo, mandarles o pedirles fotos o videos con contenidos inapropiados, abusadores que busquen concretar un encuentro o pervertidos que, “robándoles” su clave de email, facebook, copiando su lista de contactos y amenazándolos con reenviar alguna foto o revelar algún dato, busquen aprovecharse de ellos.

Existen algunas medidas básicas que se pueden tomar para proteger a los niños y adolescentes de quienes busquen robarles datos personales o abusar de ellos de alguna manera, pero hay que tener en cuenta que se puede controlar –y hasta cierto punto-, lo que sucede en el hogar, pero no lo que pasa fuera de casa.

Y el diálogo es, sin duda, el primero y el más efectivo de los “programas de protección”, porque un niño que tiene suficiente confianza con sus padres puede contarles si en alguna conversación le sucedió algo que le pareció extraño o que le molestó, si está siendo víctima de algún tipo de abuso por Internet o si recibió algún email que no comprende o que lo asusta.

Sabiendo que el control absoluto es imposible y que el camino de la confianza y del diálogo es sin duda el mejor, existen algunas medidas que pueden tomarse:

En relación a Internet en general y los chats en particular, los chicos tiene que saber que no deben organizar encuentros con extraños, que no tienen que revelar datos personales y que deben ser muy cuidadosos con el uso de la webcam.

Si se quiere controlar más exhaustivamente el uso de las pantallas, se puede elegir un programa o aplicación que registre y permita guardar el historial –cosa que pueden saber los chicos o no- y que se podría ver sin necesidad de conocer la clave de ese usuario.

Con respecto al facebook, no pasar por alto que la edad mínima para abrir una cuenta es de 13 años. En caso de que el niño ya tenga una, abrir una cuenta propia y hacerse amigo para de esta manera poder controlar lo que sucede en su perfil y demostrar la presencia de un adulto, que nunca está de más. Enseñarles además la importancia de no publicar información personal ni nada que pueda develar más de lo deseado.

Hay que tener en cuenta además, que las consolas de juego que ofrecen la posibilidad de conectarse a Internet permiten chatear con otras personas a través de algunos juegos que tienen esta opción habilitada. Por eso también es importante estar atentos a esto. 

Restringir el uso de la computadora y otros dispositivos que se conectan a Internet en cuanto a cantidad de horas y a rango horario –lo que permite que los chicos chateen o utilicen buscadores cuando sus padres estén en casa- es otra medida que se puede tomar.

Leerles los emails puede ser una opción en el caso de que los padres sospechen que algo raro está sucediendo, aunque siempre el mejor camino es el de hablar primero con los hijos.

Las claves básicas para proteger a los chicos:

  • La computadora debe ubicarse o utilizarse en un sector de la casa que sea de uso común
  • Los chicos deben saber que tienen que ignorar el spam y no abrir archivos de desconocidos. Hay que explicarles que alguien puede descifrar sus claves de chat y de correo electrónico y utilizar esa información para extorsionarlos.
  • Los padres deben hacer hincapié en la importancia de no revelar datos personales, no enviar fotos ni videos a desconocidos.
  • Los riesgos que supone Internet deben ser temas de conversación entre padres e hijos y también algunos datos como con quién chatean, con quién se mandan emails, qué fotos y qué información publican en su perfil de FB, sobre qué hablan y qué comparten –documentos, fotos, videos, etc.-.
  • Los padres deben aprender a usar las nuevas tecnologías, para poder acompañar y, de ser necesario, ayudar a los hijos.

Ante la sospecha de que algo raro está sucediendo, lo más importante es que los padres puedan hablar con su hijo sin enojarse y sin retarlo, brindándole confianza para que pueda contarles lo que está sucediendo.

En caso de tratarse de un delito como ciberacoso, grooming, sexting, etc., pueden denunciarlo en la comisaría más cercana, llevando todas las pruebas posibles. No hay que olvidar que en Internet es muy difícil tomar pruebas así que hay que ser rápidos y guardar impresiones de pantalla, datos, y todo lo que consideren pruebas para poder denunciar el hecho. Para consultas se pueden comunicar con el Departamento de Delitos Tecnológicos de la Policía Federal al (54 11) 4800-1120(54 11) 4800-1120 .  También ante la Fiscalía General llamando al (54 11) 4011-1400(54 11) 4011-1400 o consultando a través de denuncias@jusbaires.gov.ar.

 

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