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La sopa: ideal para el invierno y a prueba de chicos

Las sopas son un excelente plato que se puede aprovechar para agregar vegetales y cereales a la dieta, sobre todo cuando los chicos se resisten a comerlos: una sopa o un caldo con vegetales les aportará vitaminas, minerales y fibra. Y para disfrutar aún más de este plato caliente, hay que buscar alternativas con aquellos alimentos que más les gusten.

Transformar cualquier alimento en sopa es muy fácil con ayuda de la licuadora y dejando “a la vista” los alimentos que les gustan a los chicos. Por ejemplo, la calabaza en cubos y el choclo en rodajas… pero la zanahoria y la cebolla cocidas y licuadas.

Si los chicos se resisten simplemente con escuchar la palabra “sopa”, probar sirviendo poca cantidad en una taza y ofreciéndoselas con un sorbete cuando vienen a decir que tienen hambre es una buena opción. Otro truco para hacer la sopa más atractiva es agregarle croutones, los famosos cubitos de pan tostado. Una buena tostada de pan integral y una sopa con lentejas o arroz constituyen una cena completa. También se puede cortar en triángulos el pan lactal para que quede más original. Si les gusta el pollo, ofrecerles caldo hecho con esa carne y agregar verduras de a poco.

Para los grandes es bueno saber que si la sopa no tiene grasa, es una gran aliada a la hora de seguir una dieta para bajar de peso: un plato de sopa da sensación de saciedad y permite llegar a la comida con menos ansiedad y menos hambre.

Nunca está de más contar con algunas recetas a mano para salir del paso:

  • Una sopa de verduras para luchar contra el frío: sanísima y con mucho poder de saciedad, no te la pierdas si estás embarazada. Te ayudará a combatir el estreñimiento y a no consumir calorías de más. Ver receta
  • Sopa de verdura con avena: un súper alimento para chicos en crecimiento. Ver receta 
  • Sopa de espinaca: puro hierro y vitaminas. Ideal para cuando hay anemia o riesgo de padecerla, tan común en el embarazo. Ver receta 
  • Sopa de arroz con hígado: un concentrado de proteínas que podés ofrecerle a tu bebé a partir de los ocho meses. Ver receta
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