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La angustia del octavo mes

Al llegar al octavo mes todo cambia; el bebé ya se reconoce como un ser independiente de su mamá y esto quiere decir que al ver personas que no conoce puede llorar o no sonreír más a todo el mundo como lo hacía antes, porque ya se da cuenta que hay extraños"."

Llegamos al octavo mes!!....qué grande está nuestro bebé. Todo crecimiento tiene nuevos desafíos y ahora nos enfrentamos a lo que se conoce como angustia del octavo mes. Eso no quiere decir que aparece exactamente a los ocho meses, a veces se da antes, alrededor del sexto o séptimo mes o después, cerca de los 10 meses. O también puede no darse.

 

¿A qué se debe esta etapa de angustia? 


El bebé hasta ahora era una fusión con la madre, no tenía consciencia de su independencia. En su psiquis, hasta ahora, él era parte de su mamá y por eso no le temía a los extraños. Si lo alzaba una persona a la que no conocía, difícilmente lloraba, como también le sonreía a todos o era fácil dejarlo al cuidado de varias personas diferentes, ej: un día una abuela, otro día una tía, etc.

Pero al llegar al octavo mes todo cambia: comienza a reconocerse como un ser independiente de mamá, esto quiere decir que al ver personas que no conoce puede llorar o no sonreír más a todo el mundo, ya se da cuenta de que hay "extraños".

Esta etapa se puede manifestar de varias formas, un ejemplo es cuando la mamá se va de casa, él ya hace manifestaciones de desagrado, puede llorar porque no quiere que se vaya; por eso es importante que la persona que lo cuide sea conocida y lo pueda calmar, cosa que suele ocurrir a los pocos minutos.

Otra posibilidad es que estando la mamá en casa, y si por ejemplo ella se aleja un momento del lugar donde está el bebé (ej: si va al baño), es posible que él llore y que al verla nuevamente se calme.


Durante la noche, los niños que atraviesan esta etapa suelen despertarse con más frecuencia para corroborar que la mamá está, por lo tanto habrá que acudir a su cuarto y sin sacarlo de la cuna se le puede hablar suavemente o acariciar para que sienta la presencia materna. El padre también puede acudir a calmar al bebé; con él se suele calmar también, aunque haya días que sólo se calme con la mamá.

 

Algunos consejos para este momento

 

  • Cada vez que mamá o papá salen de casa y él se queda, se le puede explicar que se van y vuelven, es decir, pueden despedirse siempre ya que ellos entienden nuestros mensajes.
  • No debemos irnos a escondidas.
  • Si estamos dentro de la casa, podemos decirle por ej.:"mamá se va al baño, ya vuelve" y si llora hablarle a la distancia, también al oír la voz conocida se calmará.
  • En esta etapa les encanta jugar a tapar cosas y que aparezcan, lo mismo que taparse él y que aparezca, esto lo ayuda a elaborar las ausencias y presencias.
     
Bebés Crianza, familia y educación