Skip to main content

Gimnasia en el embarazo

¿Es bueno hacer gimnasia en el embarazo? ¿Para qué sirve?

Si fuimos eximias deportistas, vaya y pase, pero si hemos sido de esas que hicimos solo gimnasia en la secundaria y con el único objetivo de aprobar, hacer gimnasia durante el embarazo se transforma en uno de los primeros sacrificios que decidimos hacer como madres! ¿Vale la pena?... ¿Para qué sirve?

La mayoría de los obstetras no la indica especialmente, solo aceptan que la mamá muy motivada a hacer alguna actividad física durante el embarazo la realice. Suelen pensar que como parir es natural, es innecesario prepararse.

Por suerte muchos y desde hace ya algún tiempo se fueron sumando a la idea de que, lejos de perjudicar a la madre o al niño, el ejercicio adecuado es más que beneficioso para ambos y un buen sustento del vínculo prenatal.

Los cursos que dan las obstétricas -a quienes más conocemos como parteras- incluyen una clase de gimnasia o algunas más, pero en general se llega a ellos luego del séptimo mes de gestación.

Realmente es una pena perderse la posibilidad de prepararse desde el principio, con el cuerpo, para vivir más plenamente esta experiencia.

Es verdad, el bebé va a llegar a este mundo igual, pero, por qué no esperarlo disfrutando de cada etapa paso a paso, en movimiento, fortaleciendo nuestros músculos, a la vez que fortalecemos la idea de que vamos a ser mamás por primera, segunda, tercera o por la vez que sea, ya que con cada hijo, es siempre la primera vez.

El cuerpo se va transformando y es bueno acompañar esos cambios sin ponerse "duras".

El temor a perder el bebé o a que algo nos ocurra o le ocurra por un error nuestro, nos va contracturando, el cuerpo cambia, y solemos hacer todo lo que hacíamos y más, sin tener en cuenta que nuestro esqueleto y todo nuestro sistema están sobrecargados.

Seamos sinceras, no es lo mismo pesar 50 kilos que 67, y suele ocurrir que el sedentarismo al que se condenan muchas futuras mamás, no hace otra cosa que favorecer al aumento de peso y a la insatisfacción y la ansiedad.

Muchas propuestas son válidas, puede variar el tipo de gimnasia -yoga, natación, centros de energía, etc.- o la forma de pensar al embarazo y a la mujer gestante, por eso hay que probar y quedarse en la que más se ajusta a nuestros deseos o nuestras necesidades.

También es importante evaluar la cercanía, los aranceles, los horarios.

Todo debe estar acorde a lo que buscamos, para poder luego comprometernos y ser coherentes con nuestra elección hasta el parto y luego continuar en el puerperio.

El puerperio tiene su gimnasia específica y esa etapa es más llevadera teniendo desde el embarazo un vínculo armado con un equipo de profesionales y pares que nos conocen y nos escuchan.

Hacer gimnasia es entonces una buena elección. El embarazo -salvo que sea cursado con alguna dificultad o patología específica- no es impedimento de hacer ejercicio.

¿Dónde hacer gimnasia para embarazadas?

Embarazo Actividad Física