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¿Cómo saber si estoy ovulando?

Existen distintos métodos para saber cuándo se produce la ovulación: el método del calendario, la temperatura basal, el moco cervical, la ecografía, la medición de las hormonas y la biopsia de endometrio.

La ovulación se puede calcular tomando como referencia la fecha de la última menstruación y se puede hacer con la ayuda de un calculador de ovulación. En las mujeres con ciclos regulares, de por ejemplo 28 días, la ovulación ocurre entre el día 10 y el día 20 del ciclo (recordar que el día 1 del ciclo es el primer día de la menstruación). También existen otros métodos para determinar el período fértil en casa o a través de estudios médicos.

Hay que tener en cuenta que pasado un tiempo de buscar el embarazo, si no se consigue, lo mejor es consultar con un médico: a los 25 años puede esperarse un año para consultar, a los 35 no conviene dejar pasar más de 3 a 6 meses si el embarazo no ocurre.

Otras maneras de detectar la ovulación es a través de estos parámetros:

La temperatura basal

Como consecuencia de la ovulación, el ovario fabrica una hormona llamada progesterona, que actúa en el centro de control térmico del cerebro y provoca una suba de 0,5 ° C en la temperatura corporal. Cuando se detecta esta variación se puede inferir la presencia de progesterona, o sea de ovulación. Pero, para que el control de la temperatura basal arroje datos válidos, la paciente debe ser metódica y tomarla antes de levantarse de la cama, ya que cualquier movimiento, por pequeño que sea, aumenta la temperatura corporal. Se recomienda utilizar siempre el mismo termómetro, que se puede colocar en la boca o en el ano (temperatura bucal o rectal), durante un mínimo de tres minutos. La temperatura se registra todos los días en hojas especiales que permiten observar gráficamente su evolución. A veces, se advierte un leve descenso de la temperatura el mismo día de la ovulación, pero al día siguiente ésta asciende debido a la presencia de progesterona. Uno o dos días previos a la menstruación, la temperatura basal comienza a descender hasta alcanzar los valores que tiene en la época preovulatoria; en caso de haberse producido un embarazo en ese ciclo, se mantiene elevada. El registro de la temperatura basal tiene la ventaja de ser un método económico y casero que permite detectar la ovulación, la fecha en que ésta ocurre y la duración de la segunda fase del ciclo. Pero tiene sus desventajas: no es segura -muchas veces hay fallas en el registro- y cansa a la pareja, produciendo incluso una cierta dependencia psicológica del termómetro. Por ello lo aconsejable es llevar a cabo el control de la temperatura solo durante dos a tres ciclos menstruales. 

El moco cervical

En los días que preceden a la ovulación, el moco producido por el cuello del útero adquiere una serie de aspectos especiales que el médico y la misma mujer pueden detectar. Estas características del moco cervical desaparecen una vez ocurrida la ovulación. 

La ecografía

Gracias a la ecografía el médico puede observar los ovarios y, dentro de uno de ellos, el folículo que va a ser ovulado ese mes, particularmente cuando este estudio se realiza por vía vaginal. El diagnóstico ecográfico de la ovulación consiste en evaluar el crecimiento del folículo hasta el momento en que desaparece, en la mitad del ciclo. 

La medición de hormonas

La medición de progesterona en sangre permite establecer si la ovulación tiene lugar y, a tal fin, se extrae una muestra alrededor del día 21 del ciclo. Cuando esta hormona se encuentra elevada confirma la presencia de ovulación y pronostica, además, una segunda parte del ciclo adecuada para la implantación embrionaria. La ovulación se produce como consecuencia de un pico de una hormona llamada luteinizante (LH) producida por la hipófisis. La LH puede ser detectada en la orina mediante una serie de tests caseros y muy sencillos de realizar; cuando el resultado es positivo es posible anticipar que la ovulación ocurrirá en las próximas 24 horas. Ante la falta de ovulación, o si se desea llevar a cabo una investigación más exhaustiva, se solicitará un recuento de las siguientes hormonas: prolactina, estradiol, hormona folículoestimulante (FSH), LH, hormonas de la glándula tiroides y masculinas.

La biopsia de endometrio

Este estudio consiste en extraer una pequeña porción del epitelio que recubre la cavidad del útero (endometrio), para hacerlo analizar por un patólogo. El endometrio se modifica día a día de acuerdo con las hormonas fabricadas por el ovario. A través de la biopsia de endometrio, que se debe practicar unos días antes de la menstruación, no solo se determina la presencia de la ovulación sino que es el mejor método para evaluar si la preparación del endometrio para recibir un embarazo es la correcta. Como contrapartida, cabe destacar que se trata de un procedimiento molesto para la mujer por lo que, en la actualidad, algunos médicos optan por no hacerla.

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